El decreto presidencial habla de la Marina para vigilar los puertos de Río, San Pablo e Itagüí, mientras que la Fuerza Aérea y el Ejército se complementaran con la policía en los aeropuertos de Guarulhos (San Pablo) y el Galeão (Río de Janeiro).
Las Fuerzas Armadas actuarán en puertos y aeropuertos del corredor entre San Pablo y Río de Janeiro (Foto: gentileza O Globo).
Cronograma de integración
A partir de la firma de este decreto se movilizará a 3.700 militares como apoyo de la policía. Es por eso que los ministerios de Justicia, Seguridad y Defensa tienen que elaborar un plan estratégico para demarcar las atribuciones de cada elemento uniformado.
Soldados de la Marina brasileña vigilarán los puertos contra el avance del narcotráfico (Foto: captura de TV).
Lula utilizó apenas 54 segundos para transmitir su mensaje, pero delineó el objetivo principal de la medida que se negaba a tomar hasta la semana pasada: "El gobierno Federal y los estados trabajarán juntos para liberar al Brasil del crimen organizado y de las cuadrillas de tráfico de drogas y del tráfico de armas".
La medida deja afuera la actuación en las ciudades, pero el comité interministerial irá evaluando el desarrollo del plan. Esta primera etapa tendrá una duración de 6 meses, aunque Lula anticipó que puede ser prorrogado.