La violencia no cesa en Colombia. Ya lleva más de una semana con la gente -joven en su enorme mayoría- protestando en la calles de las principales ciudades del país.

Colombia transita una nueva jornada de violencia pese al retiro de la reforma impositiva (Foto: AP).
La violencia no cesa en Colombia. Ya lleva más de una semana con la gente -joven en su enorme mayoría- protestando en la calles de las principales ciudades del país.
Que el presidente Iván Duque haya retirado su polémico proyecto de reforma tributaria no alcanzó para restaurar la convivencia. Este miércoles, solo en Bogotá, la violencia de las protestas dejó un saldo de 29 heridos. En total, desde que comenzó la revuelta popular, murieron 20 personas.
Ese fue uno de los momentos de mayor tensión en estos 8 días de convulsión. Un grupo de personas intentó ingresar a la sede del Poder Legislativo, en Bogotá, la capital del país. Pero a diferencia de lo que sucedió en los Estados Unidos el pasado 6 de enero, los manifestantes no lograron ingresar al edificio. La policía pudo dispersarlos.
Sin embargo, quienes protestan contra el gobierno de Iván Duque, lograron en parte su objetivo. El Congreso se encontraba sesionando cuando estalló el intento de toma del edificio. Por lo que Germán Blanco, presidente de la cámara, se vio obligado a levantar la sesión y ordenar la salida por parte de los legisladores.
En la zona sur de la capital se produjeron nuevos saqueos a los comercios, que no pudieron trabajar en medio de las revueltas. En esos incidentes hubo 23 manifestantes y 6 policías lesionados.
Además, el sistema de transporte conocido como TransMilenio volvió a ser blanco de ataques. En la capital, 29 unidades fueron incendiadas y destruidas.
La protesta no tiene líderes claros. En la medida que pasan los días, la revuelta en las calles se transforma en los cuestionamientos políticos para el presidente Duque. Su grado de aprobación está en el mínimo desde que asumió.
Pero luego de una semana, aunque se mantiene la violencia -el paro dispuesto por los sindicatos sigue firme- hay dirigentes que ven una disminución en el nivel de las protestas. Por ejemplo, la alcadesa de la capital, Claudia López. Vía twitter, hizo un balance de la última jornada.
Para la jefa del gobierno local, la violencia mermó significativamente, a tal punto que ella misma aseguró que desde hoy el TransMilenio podrá volver a su diagrama y frecuencia habitual.
Sin embargo, para Claudia López, clara opositora al presidente, la salida para el conflicto está en manos del presidente Duque. Mientras persisten las denuncias contra los excesos de la represión policial, la alcaldesa de Bogotá tiene una propuesta. Según ella, la salida pacífica a esta crisis está en que "el gobierno nacional reconozca a los jóvenes que están marchando, reconozca su legitimidad, su vocería propia, reconozca los abusos y dé garantías para frenar la violencia y pasar a una auténtica concertación con ellos". Ahora, resta conocer cuál será la respuesta del mandatario.