La situación en las calles de Bolivia está lejos de pacificarse. Hoy, la policía lanzó gases lacrimógenos en la "marcha de los ataúdes", en La Paz. Así fue llamada la despedida de quienes fueron victimas de la represión en El Alto.
La situación en las calles de Bolivia está lejos de pacificarse. Hoy, la policía lanzó gases lacrimógenos en la "marcha de los ataúdes", en La Paz. Así fue llamada la despedida de quienes fueron victimas de la represión en El Alto.
La policía dispersó con gases la multitudinaria marcha, al punto que en medio de las corridas, los féretros quedaron abandonados en medio de la calle.
El registro en video subido a las redes sociales fue tan grande, que hasta el mismo Evo Morales desde su cuenta volvió a publicarlo y exigió el fin de la violencia y la represión.
En medio de los gritos y las corridas, varios participantes declararon a los medios locales que fueron "tratados como perros".
En la represión de El Alto murieron ocho civiles. La intención de los familiares era trasladar los restos hasta la plaza de San Francisco, en el centro de La Paz, pero la policía se interpuso y dispersó a las personas que participaban de la procesión.
Decenas de efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales, especializada en disturbios, conformaron un cordón e impidieron el paso de la manifestación.
El gobierno interino de Bolivia, que asumió tras la renuncia de Evo Morales, calificó estas manifestaciones como "actos de terrorismo", y agregó que no hubo disparos de armas de fuego por parte de los efectivos policiales.
La Defensoría del Pueblo confirmó hoy que los ocho civiles fallecidos recibieron impactos de proyectiles de armas de fuego, cuya autoría se investiga.