La Argentina se encuentra en el grupo de las naciones de "muy alto desarrollo" para las Naciones Unidas. Sin embargo, bajó un puesto con relación al informe anterior de 2021/2022.
Es un informe del PNUD que analiza el fenómeno en la región. Democracia, desigualdad, pandemia y los riesgos actuales. ¿En qué posición queda Argentina en el mundo?

La ONU advierte que la desigualdad que alienta formas autoritarias crecientes en las democracias (Foto: gentileza Significados).
La Argentina se encuentra en el grupo de las naciones de "muy alto desarrollo" para las Naciones Unidas. Sin embargo, bajó un puesto con relación al informe anterior de 2021/2022.
"Romper el bloqueo", es la premisa del informe actualizado del programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este año se analizaron las causas de por qué el Índice de Desarrollo Humano (IDH) que mide a los países no solo por su PBI, vuelve a presentar desigualdades que se estaban superando antes de la pandemia de Covid-19 en 2020.
A24.com participó de la conferencia en la que se presentó el material relevado en todo el mundo. En el encuentro se mostró una serie de desafíos que siguen pendientes para el mundo tras la pandemia y la inestabilidad interna que se suma a los conflictos que siguen sin solucionarse, como la guerra entre Rusia y Ucrania y la crisis en Medio Oriente.
En ese panorama, nuestro país mejoró el nivel de sus indicadores en general, pero, sin embargo, bajó un puesto porque la recuperación de su crisis particular es lenta. Además, está dentro de América Latina, la región del mundo que más lentamente se recupera a nivel global.
La Argentina está en el puesto número 48 y A24.com tuvo la oportunidad de preguntarle a los representantes del PNUD su interpretación de este presente. "La realidad de la Argentina se ha mantenido, en términos generales, de manera similar", respondieron a la consulta. Aclararon que la crisis en nuestro país ha hecho que la recuperación que debe darse aún está incompleta.
"Si bien hay indicadores de mejora, la Argentina todavía no llegó a los niveles de 2019, previos a la pandemia", explicaron Pedro Conceicao, director del reporte anual, y Michelle Muschett, directora de la sección latinoamericana del PNUD.
En Sudamérica, la Argentina está en el segundo lugar, detrás de Chile y delante de Uruguay. Son los únicos tres países de la región que figuran en el primer grupo según el PNUD. Es decir, los de "muy alto desarrollo"
La globalización y el multilateralismo que permitían un desarrollo sostenido, aunque a diferentes velocidades en el mundo, se trastocó con la pandemia. Esto hizo que aumentara nuevamente la desigualdad entre los países y regiones según su nivel de capacidad para la "resiliencia".
Esto se refleja con claridad en un gráfico del programa para el Desarrollo de la ONU. Para el año 2023, todos los países dentro de la OCDE, los más desarrollados, recuperaron el nivel que tenían antes de 2020. En cambio, los países con menor desarrollo, solo lograron volver a los valores de 2019 en el 49%.
¿Por qué? La pandemia, el regreso de la inflación y los actuales conflictos provocan un desigual desarrollo y fomentan respuestas individuales antes que el cooperativismo multilateral. En ese contexto, las naciones menos desarrolladas carecen de las herramientas necesarias para revertir este proceso.
Uno de los puntos claves del informe tiene profunda relación con la democracia y cómo es valorada para la solución de conflictos como la desigualdad.
El informe de Desarrollo Humano plantea una paradoja peligrosa. Si bien se mantiene alta la preferencia de la población mundial por vivir dentro de países con sistemas democráticos, hay una creciente sensación de insatisfacción con la resolución de sus problemas.
Por consiguiente, se constata que aunque la consideración por la vida en democracia es muy elevada -aunque no sea respetada en muchos países, es una ambición de los ciudadanos- se produce un fenómeno de "debilitamiento".
Como los problemas de la sociedad no se resuelven adecuadamente y en tiempo, cada vez más se imponen soluciones populistas que socavan la propia fortaleza de las instituciones democráticas.
Esto se ve también en un fenómeno que sufren, especialmente, varias naciones de América Latina. El crimen organizado gana terreno y poder de manera que ya requiere un enfoque regional para su solución.
Pero por eso, el PNUD llamó a su informe con el título de "romper el bloqueo". Si no se regresa a los caminos del multilateralismo, el desarrollo se estanca, especialmente en países de menores recursos y mayores grados de pobreza.
Estos procesos políticos de potenciar "extremos" en las soluciones o propuestas son un inconveniente. Dos sectores dentro de una sociedad se enfrentan políticamente sin sentir la necesidad de llegar a consensos, advierte el PNUD. De esa manera, solo se busca imponer una acción política por sobre su alternativa. Esta polarización creciente se replica en niveles de alianzas regionales y mundiales que afectan la chance de retomar el camino de un desarrollo y cooperación.