Desarrollar la autoestima y tener actitud positiva
Cuando Rumeysa Gelgi está en la calle, no pasa jamás inadvertida. Todos los ojos de las personas que pasan a su lado se enfocan en ella. Se convierte en el centro de la escena. "De niña tuve que lidiar con el acoso. No fue fácil desarrollar mi autoestima durante esos años. Pero lo cierto es que siempre sentí que era única gracias a la actitud positiva que mis padres me inculcaron", llegó a decir en una entrevista con la BBC.
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Rumeysa Gelgi mide 2,15 metros.
Rumeysa Gelgi es esa persona que para trasladarse de un lugar a otro se ve obligada a utilizar una silla de ruedas. Sin embargo, durante breves períodos, es capaz de utilizar un andador. Este galardón quiere utilizarlo para dar visibilidad a las enfermedades raras como Weaver. “Cada desventaja puede convertirse en una ventaja para ti, así que acéptate por lo que eres, sé consciente de tu potencial y da lo mejor de ti”, explicaba en el comunicado.
“Ser tan alta me hizo vivir algunas situaciones horribles y extrañas”
En el años 2014, Rumeysa había sido proclamada como la adolescente más alta del mundo y había utilizado su reconocimiento para defender a otras personas con trastornos inusuales, porque desde pequeña sufrió maltrato, burlas y acoso. “Ser tan alta me hizo vivir algunas situaciones horribles y extrañas”, dijo en esa oportunidad.
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"Cada desventaja puede ser transformada en una ventaja si te aceptas como eres", confiesa la joven de 24 años.
Rumeysa Gelgi nació seis semanas antes de la fecha prevista. El nacimiento prematuro se debió a que los médicos notaron que era una beba que tenía un tamaño que llamaba la atención.
“Ella era más alta de lo normal. Tenía una voz profunda, áspera. Sus manos y pies eran grandes. Era simplemente distinta a los demás, muy diferente a los demás bebés”, contó la madre. Sin embargo, y con todos los problemas que implica llevar una vida con ese síndrome, Rumeysa Gelgi se sobrepuso a las adversidades y ahora solo piensa en salir adelante. “Cuando era niña, me hacía preguntas sobre mi apariencia, pero nunca me sentí infeliz. Logré sobreponerme con la ayuda de mis padres. Ellos me contaron que mi síndrome era muy raro. Es por ellos que me siento la persona más importante del mundo”.
Su día a día no es sencillo, pero vale la pena descubrirla y conocerla en detalles para detenerse siempre en el lado positivo y tener una mejor actitud ante los imponderables que la vida nos presenta. “Ser alguien que tiene un récord mundial es algo increíble. Sé que solo la gente especial lo logra y yo soy una de esas personas”.
Convertir la desventaja en una oportunidad
Aceptar las diferencias lo lleva impregnado en su cabeza y ya forma parte en el ADN de Rumeysa Gelgi. Sin embargo, no siempre lo tuvo así de claro. También confesó que cada uno de los obstáculos que tuvo que soportar a lo largo de su historia la llevaron a transformarse en la persona que es hoy.
Por todas esas razones, se animó a elevar la voz y dar un consejo para todas aquellas personas que se quedan estancadas sin poder avanzar. “Cada desventaja puede convertirse en una oportunidad, así que tienen que aceptarse tal cual son y ser conscientes del potencial que tienen y dar lo mejor de cada uno”, manifestó en el video publicado en el canal de YouTube de los récord Guinness.
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"Cuando era niña, me hacía preguntas sobre mi apariencia, pero nunca me sentí infeliz", llegó a reconocer Rumeysa Gelgi, la mujer más alta del mundo.
Sobre las ventajas de que el nombre de Rumeysa Gelgi figure como un récord mundial, dijo: “Cuando me encuentro por primera vez con gente que no conozco, suelo recibir comentarios amables y de apoyo. Hasta algunas personas son lo suficientemente amables como para preguntarme antes de sacarse una foto conmigo”. Pero también hay miradas que recibe que son la parte negativa. “A veces recibo miradas de desprecio y preguntas extrañas de la gente. Aunque creo que es bastante normal porque mi altura y mi condición hacen que las personas se sientan con mucha intriga”, reconoció.
La misión en la vida de Rumeysa Gelgi es que todo este envión mediático sirva para inspirar a otras personas a que logren aceptarse a sí mismas.