La tensión diplomática entre Lula y Milei
La convocatoria a Cortés se produjo en un contexto de relaciones debilitadas entre Brasilia y Buenos Aires. La diplomática quedó al frente de la embajada argentina después de que Daniel Raimondi dejara Brasil en agosto, en medio de una crisis que derivó en una reducción del nivel de representación diplomática entre ambos países.
La decisión brasileña de rebajar las relaciones a la categoría de encargados de negocios fue una respuesta a los enfrentamientos entre Javier Milei y Lula da Silva, agravados por el respaldo público del presidente argentino a Flávio Bolsonaro.
Desde entonces, ambas administraciones mantuvieron un vínculo atravesado por diferencias políticas y declaraciones cruzadas. La salida del senador hacia Estados Unidos volvió a poner a prueba esa relación, ante las sospechas sobre una eventual colaboración argentina en el traslado.
Sin embargo, el gobierno brasileño optó por evitar una confrontación pública. La intención del Palacio de Planalto fue conseguir información sobre lo ocurrido sin sumar un nuevo foco de tensión con la Argentina ni con Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump.