A las diferencias políticas se sumó la controversia por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, con una escala en la Argentina antes de continuar su viaje hacia Estados Unidos. Las autoridades brasileñas investigan una posible intervención de funcionarios argentinos en ese operativo. El episodio generó preocupación en Brasilia, que decidió trasladar sus reclamos por los canales diplomáticos para evitar una confrontación pública.
En este contexto, tampoco hay definiciones sobre la representación diplomática brasileña en Buenos Aires. El regreso del embajador continúa descartado y, por el momento, no tiene una fecha prevista. Desde el Gobierno de Brasil consideran que la recuperación del vínculo bilateral demandará tiempo y que no alcanza únicamente con que Milei modifique sus cuestionamientos hacia Lula.
Durante la campaña electoral brasileña, Milei lanzó duras críticas contra Lula. (Foto: archivo).
El acercamiento a Trump y las negociaciones comerciales
La intención de Lula de reducir las tensiones también alcanza a Estados Unidos. En Brasilia creen que Trump podría adoptar una posición más pragmática después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para el 3 de noviembre, sobre todo si pierde el control de alguna de las cámaras del Congreso.
En paralelo, el presidente brasileño busca reactivar las negociaciones con Washington para conseguir una reducción de los aranceles aplicados a productos de Brasil. La posibilidad de invitar a Trump a la ceremonia de asunción se inscribe en esa estrategia de preservar el diálogo con la administración estadounidense.
Sin embargo, Trump cuestionó el proceso electoral brasileño y describió los comicios como "terribles" y aparentemente "fraudulentos", aunque aclaró que no había respaldado a ninguno de los candidatos.
El Mercosur, una posible instancia de encuentro
La cumbre del Mercosur, prevista para el 4 de diciembre en Montevideo, aparece como otra oportunidad para que Lula y Milei compartan una actividad institucional. Sin embargo, la participación del presidente argentino todavía no está confirmada.
En Brasilia consideran que la relación bilateral debe mantenerse a través de distintos espacios, entre ellos los intercambios comerciales, el sector privado y los organismos regionales. La intención es preservar esos canales de contacto pese a las diferencias entre los gobiernos.
Por ahora, las autoridades brasileñas mantienen la postura de no responder directamente a las declaraciones de Milei y Trump. La eventual invitación a ambos mandatarios para la asunción de Lula busca transmitir una señal de apertura, aunque no supone un cambio inmediato en el escenario diplomático.