El impactante video coreográfico de robots que revela el avance de China y siembra inquietud
El evento televisivo más visto de China sorprendió al mundo con un despliegue de robots humanoides, inteligencia artificial y demostraciones de alta precisión. Pekín busca consolidar su liderazgo en tecnología.
El impactante show coreográfico de robots que revela el avance de China y siembra inquietud. (Foto: Reuters)
La tradicional gala del Festival de Primavera de la televisión estatal china volvió a convertirse este año en mucho más que un espectáculo de entretenimiento. El evento más visto del país, seguido por cientos de millones de personas dentro y fuera de China, se transformó en una poderosa vitrina de la estrategia tecnológica de Pekín, que busca posicionarse como líder mundial en inteligencia artificial, robots humanoides y manufactura avanzada.
La emisión, que se realiza cada Año Nuevo Lunar y es comparable en impacto cultural a la Super Bowl en Estados Unidos, dejó imágenes que recorrieron el planeta: robots humanoides ejecutando complejas coreografías, demostraciones de artes marciales y performances sincronizadas con artistas humanos, en una puesta en escena que combinó tradición, innovación y mensaje político.
Robots, kung fu y la nueva narrativa tecnológica de China
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La edición 2026 tuvo como protagonistas a cuatro empresas emergentes consideradas clave en el futuro de la robótica: Unitree Robotics, Galbot, Noetix y MagicLab, que presentaron sus desarrollos ante millones de espectadores.
El segmento inicial incluyó una ambiciosa demostración de artes marciales en la que más de una decena de humanoides ejecutaron rutinas con espadas, palos y nunchakus. Los movimientos sorprendieron por su precisión, equilibrio y capacidad de coordinación, incluso en situaciones complejas, como caídas controladas y recuperación automática.
Uno de los momentos más impactantes fue la recreación del tradicional “boxeo borracho”, un estilo que exige movimientos erráticos y cambios de ritmo. Los robots simularon tambaleos y caídas, pero lograron levantarse y continuar la rutina sin intervención humana, lo que evidenció avances en autonomía y control.
El público también vio a estos humanoides interactuar con niños artistas en escena, una decisión que, según expertos, buscó transmitir confianza y familiaridad con la tecnología. La imagen de robots combatiendo con precisión milimétrica a pocos centímetros de personas reforzó el mensaje de seguridad y control, clave en la narrativa oficial.
Robots China Año Nuevo
Entre el espectáculo y la política industrial
Más allá del impacto visual, el trasfondo fue claro. La gala funcionó como una herramienta de política industrial y comunicación estratégica, mostrando los sectores que el gobierno considera prioritarios para el desarrollo económico y la competencia global.
“Lo que distingue a este evento es la proximidad entre la política y el espectáculo”, explicó el consultor tecnológico Georg Stieler. Según el especialista, las empresas que participan en el programa reciben beneficios concretos, como contratos estatales, mayor acceso a financiamiento y visibilidad internacional.
Durante décadas, el evento fue utilizado para destacar los avances del país en áreas como el programa espacial, los drones, las telecomunicaciones y la automatización. En esta ocasión, el foco estuvo en la robótica humanoide, considerada clave para el futuro del trabajo y la productividad.
Inteligencia artificial, humor y cultura popular
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Además de las artes marciales, la gala incluyó otros segmentos con robots. Cuatro humanoides de la firma Noetix participaron en un sketch humorístico junto a actores humanos, generando risas y sorpresa. La interacción natural entre máquinas y personas mostró avances en lenguaje, reconocimiento y respuesta emocional.
Por su parte, MagicLab presentó una coreografía sincronizada con cantantes durante la canción “Hechos en China”. La escena buscó reforzar la idea de una nueva era industrial basada en innovación local. El mensaje fue claro: la tecnología no solo es funcional, sino también parte de la identidad cultural del país.
La inteligencia artificial también tuvo un rol destacado. El chatbot Doubao, desarrollado por Alibaba, apareció en la apertura, reflejando el crecimiento de los modelos de IA en el ecosistema chino.
Un sector en expansión y con ambiciones globales
El entusiasmo por los robots humanoides coincide con un momento clave para la industria. Empresas como Unitree y AgiBot planean salir a bolsa este año, lo que podría atraer inversiones millonarias.
China enfrenta un desafío demográfico, con una población que envejece y una disminución de la mano de obra. En ese contexto, los robots humanoides son vistos como una solución para sostener la producción y la competitividad industrial.
Expertos señalan que la automatización avanzada permitirá al país mantener su liderazgo manufacturero. A diferencia de robots tradicionales, los humanoides pueden adaptarse a entornos humanos, lo que abre nuevas aplicaciones en fábricas, servicios y logística.
El respaldo político y el rol de Xi Jinping
El apoyo estatal fue evidente. En el último año, el presidente Xi Jinping mantuvo reuniones con varios fundadores de empresas de robótica. Ese nivel de contacto político es inusual y demuestra la importancia estratégica del sector.
Tras la gala de 2025, el fundador de Unitree fue invitado a un simposio tecnológico de alto nivel. Ese gesto fue interpretado como una señal de respaldo y confianza.
Para Pekín, la robótica es un eje central en su disputa tecnológica con Estados Unidos y Europa. El objetivo no solo es liderar la innovación, sino también reducir la dependencia de tecnologías extranjeras.
La reacción internacional y el impacto geopolítico
Las imágenes de robots practicando kung fu y bailando se viralizaron rápidamente en redes sociales. Para algunos analistas, el evento fue un mensaje dirigido al mundo: China quiere demostrar que combina tradición cultural con tecnología de vanguardia.
En Occidente, el avance generó interés y preocupación. El desarrollo acelerado de inteligencia artificial y automatización es visto como un factor clave en la competencia global.
La robótica humanoide podría transformar industrias, mercados laborales y cadenas de suministro. Países como Estados Unidos, Japón y Corea del Sur también intensificaron sus inversiones en el sector.
Un espectáculo con múltiples capas de significado
Más allá del entretenimiento, la gala dejó una lectura clara. El evento reflejó la ambición de China de liderar la próxima revolución tecnológica, combinando innovación, identidad cultural y proyección internacional.
La mezcla de tradición, humor, música y robots mostró un modelo propio de desarrollo. El mensaje no solo fue tecnológico, sino también simbólico: el futuro, según Pekín, será automatizado, inteligente y con sello chino.
Mientras tanto, el mundo observa con atención. El avance de la robótica humanoide promete redefinir el trabajo, la economía y la geopolítica en las próximas décadas.