¿Qué pasó?
La Justicia española condenó a los líderes catalanes que llevaron adelante el frustrado proceso independentista. El Tribunal Supremo impuso penas de entre 9 y 13 años de cárcel a los nueve políticos, condenados por sedición.
Se desestimó la acusación por "rebelión", que habría aumentado el monto de las penas.
Sobre el exvicepresidente de la Generalitat (el gobierno de la comunidad Autónoma de Cataluña) Oriol Junqueras recayó la pena más alta: 13 años, por el delito de sedición, en concurso con el de malversación.
Carme Forcadell era la presidenta del Parlamento Catalán cuando se proclamó la “independencia” en 2017. Fue condenada a 11 años y medio también por sedición.
Tres exconsejeros (Raül Romeva, Jordi Turull y Dolors Bassa) han sido condenados por sedición y malversación a 12 años de cárcel. A otros dos (Josep Rull y Joaquim Forn) se los condenó a 10 años y medio de prisión por sedición.
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Duras penas para independentistas catalanes
Duras penas para independentistas catalanes
Los únicos tres procesados acudieron al juicio en libertad (los tres exconsejeros) fueron sentenciados a un año y ocho meses de inhabilitación especial y 10 meses de multa.
La sentencia rescata la actuación del gobierno Nacional y de las fuerzas de seguridad en los incidentes durante el referendum del 1° de octubre de 2017.
Las repercusiones llegaron de inmediato. El presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, ya declaró que no piensa en un indulto para los políticos independentistas de Cataluña, por el contrario “habrá un absoluto cumplimiento de la sentencia”.
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Carles Puigdemont está prófugo en Bélgica
Carles Puigdemont está prófugo en Bélgica
Finalmente, para el expresidente del gobierno catalán, Carles Puigdemont, tiene un efecto claro: la Fiscalía ha pedido ya la reactivación de la orden internacional y europea de detención. Puigdemont llevó adelante el ilegal referéndum que decidió la “independencia de Cataluña”.
Cuando desde Madrid se intervino esa Comunidad Autónoma, ordenó su arresto. El entonces jefe del gobierno catalán, abandonó España. Ahora, el objetivo es que los tribunales de los países en los que están los fugados (no solo Puigdemont) revisen su situación a partir de la sentencia.
En principio, la justicia belga, país que alberga al líder catalán, podría dejar de darle refugio. Pero no parece probable una extradición exprés hacia España.