Finalmente, dos emisarios de la OMS a se encuentran en China para iniciar juntos con ese país una investigación sobre el inicio del COVID-19.

Finalmente, dos emisarios de la OMS a se encuentran en China para iniciar juntos con ese país una investigación sobre el inicio del COVID-19.
Los dos expertos llegan 7 meses después de que China reportara los primeros casos de un "tipo de neumonía desconocida", como se anunció sobre fines de diciembre de 2019 de manera oficial.
Desde entonces, la OMS se ha visto envuelta en una serie de dudas y acusaciones por sobre su papel en relación a la actitud del gobierno chino sobre la enfermedad y su propagación.
El primero que comenzó a cuestionar la acción de la Organización de la Salud fue el presidente Donald Trump. También se supo de una advertencia a fines de diciembre de Taiwán a ese organismo.
Como Taiwán no es aceptada en la OMS (por presión de China) la advertencia no fue contemplada en toda su dimensión.
En febrero, una primera misión del organismo mundial que vigila la salud en el planeta estuvo en China. Pero no llegaron a ninguna conclusión que demostrara ocultamiento de información sobre cómo comenzó la pandemia.
Desde el primer momento se mantiene la teoría del salto de un animal al ser humano. Los murciélagos son los principales animales señalados, al tiempo que un mercado de Wuhan que vendía animales silvestres habría sido el origen de todo. Ese mercado fue cerrado definitivamente meses más tarde.
Otra teoría dice que otro animal (¿el pangolín?) puede haber servido como vector para el contagio al ser humano.
China, con 1.200 millones de habitantes, quedó casi anclada en los 85.117 casos de COVID-19. De hecho, Wuhan, que durante diciembre y enero concentraba el 80% de los casos, reabrió su vida a la nueva normalidad el 8 de abril y desde entonces registra en total, poco más de 50.000 casos.
Japón, por su parte, expresó este martes su "gran preocupación" y le reprocha a China acciones de "propaganda" y de "desinformación" sobre el coronavirus.
Por eso también sigue con atención la misión de los enviados de la OMS. Para el ministerio de defensa nipón, el gobierno chino planteó falsas teorías, sobre todo en redes sociales, para no plantear la gravedad del COVID-19 mientras se expandía desde el gigante asiático a todo el planeta.