ver más
Secuelas del coronavirus

Investigadores atribuyen la "niebla mental" posterior al coronavirus a alteraciones en el líquido cefalorraquídeo

Se trata de un estudio publicado en la revista Annals of Clinical and Translational Neurology, de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos.
31 de enero de 2022 - 17:25
Investigadores atribuyen la niebla mental posterior al coronavirus a alteraciones en el líquido cefalorraquídeo

Científicos exploraron las causas que explican la niebla mental, secuela observada en muchos pacientes con coronavirus. (Foto: Pixabay)

La "niebla cerebral" que padecen quienes soportaron el coronavirus se relaciona estrechamente con anomalías en el líquido cefalorraquídeo, similares a las afecciones encontradas en personas con otras enfermedades infecciosas, advirtió un nuevo estudio científico.

El líquido cefalorraquídeo es un fluido incoloro que baña el encéfalo y la médula espinal.

La investigación, publicada en la revista Annals of Clinical and Translational Neurology, fue realizada por un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos.

Para el análisis se estudió a 32 adultos que habían contraído la enfermedad, 22 de ellos con síntomas de déficit cognitivo y 10 participantes de control que no habían presentado esa afección.

Los pacientes fueron sometidos a entrevistas cognitivas a fin de determinar su grado de afectación neurológica y se analizó el líquido cefalorraquídeo de 17 de ellos que dieron su consentimiento para la punción lumbar.

cerebro-pixabay.jpg

Investigadores estudiaron los motivos que explicarían la niebla mental en pacientes con coronavirus. (Foto: Pixabay)

¿Qué revelaron los resultados del estudio científico?

Los resultados revelaron que 10 de 13 participantes con síntomas cognitivos presentaban anomalías en el líquido cefalorraquídeo.

Sin embargo, las cuatro muestras de los participantes sin síntomas cognitivos fueron normales.

"Se manifiestan como problemas para recordar acontecimientos recientes, recordar nombres o palabras, mantener la concentración y problemas para retener y manipular la información, así como una velocidad de procesamiento más lenta", explicó Joanna Hellmuth, autora principal del estudio.

El resultado del líquido cefalorraquídeo reveló niveles elevados de proteína, lo que sugiere inflamación.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp

Noticias más leídas

Más sobre Mundo