La mentirita

En medio del aumento de incendios forestales en el Amazonas, Bolsonaro salió a defender su política medioambiental

En medio del aumento de incendios forestales en el Amazonas, Bolsonaro salió a defender su política medioambiental

"Esta historia de que el Amazonas arde en fuego es una mentira. Debemos combatir eso con números verdaderos. Es lo que estamos haciendo en Brasil". Así de categórico fue el presidente Jair Bolsonaro para desmentir que los incendios en la región del Amazonas sean intencionales y que estén causando un desastre ecológico.

Bolsonaro respondió a esas críticas en un discurso pronunciado durante una videoconferencia entre países que comparten el mayor bosque tropical del mundo.

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Los incendios de este año son superiores en extensión a los del año pasado ( Foto: AFP)
Los incendios de este año son superiores en extensión a los del año pasado ( Foto: AFP)

"Un bosque tropical no se incendia. Así que la historia de que la Amazonía está ardiendo es una mentira y tenemos que luchar contra ella con cifras", declaró el presidente.

Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) muestran, sin embargo, que los incendios forestales en la Amazonía brasileña aumentaron el mes pasado en un 28% respecto a julio de 2019.

En 2019, enormes incendios forestales arrasaron extensas áreas del Amazonas entre mayo y octubre. Esos fuegos llamaron la atención del mundo sobre un bosque considerado como vital para luchar contra el cambio climático. A Bolsonaro, eso le valió un cruce directo con el presidente francés, Emmanuel Macron.

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Bolsonaro dice que habrá tolerancia cero con los que provocan los incendios en el Amazonas( Foto: AFP)
Bolsonaro dice que habrá "tolerancia cero" con los que provocan los incendios en el Amazonas( Foto: AFP)

Tal vez por eso, en la misma videoconferencia, dijo: "Sabemos bien la importancia de esa región para todos. Como así también los intereses de otros países."

Activistas medioambientales acusan al mandatario brasileño, un escéptico del cambio climático, de alentar la deforestación con llamados a abrir la selva tropical a la actividad agrícola y la industria.

Ante las críticas, Bolsonaro movilizó a militares para combatir los incendios en la cuenca del Amazonas -de la que el 60% está en Brasil- y decretó un veto para los fuegos con fines agrícolas y creó un grupo especial para afrontar el problema.

El presidente dijo que sus medidas están surtiendo efecto, señalando una reducción del 25% de la deforestación entre el mes pasado y julio de 2019. "Nuestra política es de tolerancia cero, no solo para el crimen común, también para la cuestión ambiental", afirmó. Y concluyó: "Combatir estos ilícitos es esencial para preservar la selva amazónica".

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