Por otra parte, Irán tiene justo la posición contrario. El paso seguro por el estrecho de Ormuz estará garantizado una vez que cesen las amenazas de Estados Unidos y se implementen nuevos procedimientos, afirmó la marina del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) de Irán, luego de que Washington anunciara la suspensión de operaciones para ayudar a buques varados a atravesar la vía marítima.
El comunicado del IRGC, publicado en X, no detalló en qué consisten estos nuevos procedimientos.
El anuncio se produjo un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, detuviera la operación militar “Project Freedom”, destinada a escoltar embarcaciones atrapadas en la zona.
Trump explicó que la pausa en la operación responde a “grandes avances” hacia un acuerdo integral con Irán, y señaló que la decisión fue tomada a pedido de Pakistán, que actúa como mediador. No obstante, aclaró que el bloqueo naval estadounidense sobre el estrecho de Ormuz continúa vigente.
“Si no aceptan, comenzarán los bombardeos, y serán, lamentablemente, de un nivel e intensidad mucho mayores que antes”, dice Trump. Irán respondió que lo peor de la defensa aún no se ha visto.
En ese clima, una nueva propuesta pone otra vez la expectativa sobre qué harán ambos países.
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La propuesta sobre una negociación entre Trump e Irán, entre la esperanza de un acuerdo y nuevas amenzas. ( fot: DW)
Trump en su estilo: una propuesta y una amenaza
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó una pausa temporal en las operaciones militares en el estrecho de Ormuz, una misión que buscaba despejar el paso para más de 1.500 buques comerciales bloqueados por Irán. La decisión, según explicó la Casa Blanca, fue tomada a pedido de Pakistán y otros países como un gesto para facilitar las negociaciones de paz en curso.
La suspensión alcanza tanto a las operaciones marítimas como aéreas, aunque el bloqueo naval estadounidense sobre embarcaciones vinculadas a puertos iraníes se mantiene vigente. Sin embargo, Irán dice que mantiene su propio radio de control y pide que Estados Unidos levante el bloqueo para poder seguir negociando,.
La misión, denominada “Project Freedom” ("Pryecto Libertad") había sido lanzada luego del fin de la ofensiva militar previa“Operation Epic Fury” ("Operación Furia") - contra Irán. Su objetivo era garantizar la seguridad del tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Sin embargo, pese al alto el fuego vigente, las tensiones continúan. Irán ha llevado adelante ataques limitados contra buques comerciales y fuerzas estadounidenses, mientras que desde Washington insisten en que esas acciones no alcanzan el umbral para reanudar una guerra a gran escala.
En ese contexto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, subrayó que el cese del fuego “no ha terminado” y que la operación en el estrecho es de carácter temporal. Funcionarios estadounidenses pidieron además una mayor responsabilidad internacional para garantizar la seguridad en la zona.
Desde Teherán, en cambio, acusan a Estados Unidos de violar la tregua y advierten sobre el riesgo de una nueva escalada. A pesar de los intercambios recientes y algunos episodios de violencia, hasta el momento no se ha producido una escalada mayor.
Trump, por su parte, dejó una advertencia clara: si fracasan las negociaciones, la acción militar podría reanudarse con mayor intensidad. En tanto, Irán ejerce lo que podría calificarse como una defensa activa. No toma la iniciativa, pero hace todo lo necesario para mantenerse en lo que son sus tres pilares: no hay cambio de régimen, no se desarma el plan nuclear y no se abandona el control pretendido sobre el paso de Ormuz. Aunque Trump hable de paz y bombardeos al mismo tiempo