Según el reporte, “los elementos de prueba obtenidos por la investigación demuestran de forma inequívoca que el entonces presidente Jair Bolsonaro planeó, actuó y tuvo el dominio de forma directa y efectiva de los actos ejecutorios realizados por la organización criminal que tenía como objetivo concretar un golpe de Estado y de la abolición del Estado democrático, hecho que no se consumó en razón de circunstancias ajenas a su voluntad”.
Qué dice el informe de la Policía Federal brasileña
El resumen de la investigación, de 884 páginas, contiene cientos de mensajes intercambiados por los implicados a través de servicios de mensajería, así como audios e imágenes que, según la Policía, sustentan las acusaciones por los presuntos delitos de “abolición violenta del Estado Democrático”, “golpe de Estado” y “asociación ilícita”.
Entre los 37 acusados, figuran junto con Bolsonaro algunos jefes activos y de la reserva, exministros, personas de su entorno militar cercano y hasta Valdemar Costa Neto, presidente del Partido Liberal (PL), que lidera el exgobernante.
Los planes de magnicidio, denominados por los propios golpistas como ‘Operación Puñal Verde Amarillo’, en alusión a los colores de la bandera brasileña, fueron impresos en la sede del palacio de la Presidencia, según dice haber constatado la Policía Federal.