Ahora, el alerta se da en el Himalaya. La cadena montañosa más alta del mundo, con el pico máximo en el monte Everest (8.849 metros) tiene en sus entrañas una tensión inestable que se puede estudiar ya en la superficie de las montañas.
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La falla debajo del Himalaya amenaza con fracturar a las montañas más altas del planeta. (Foto: Gentileza La vanguardia)
Dos placas tectónicas, la de la india y la euroasiática están en "conflicto" a kilómetros de profundidad. Pero el choque entre esos bloques produce movimientos ascendentes y descendentes en la superficie de la Tierra. Esto ya es muy fácil de comprobar año tras año con las expediciones de los montañistas. Los mapas que se confeccionan tienen que agregar profundas grietas que se dan ya a miles de metros sobre el nivel del mar.
Esos mismos "surcos" entre las cadenas montañosas, también están documentadas en las imágenes de los satélites.
Un cambio dramático para el Himalaya
Esta tensión entre las placas se resuelve con un choque telúrico a decenas de kilómetros bajo la superficie. La placa de la India presiona por avanzar sobre la placa euroasiática. Este es un proceso que lleva millones de años, pero cuando hace eclosión, modifica la superficie terrestre.
En este caso, los científicos advierten que podría significar para el Himalaya que la enorme cadena que recorre parte de Asia se desmorone en un sector de manera casi total. El movimiento medido es de unos cuatro milímetros por año. Puede parecer algo insignificante, pero ese desplazamiento que no se interrumpe puede tener una grave consecuencia porque una parte de la cadena se esta separando y en algún momento se desmoronará.
Además, la falla está provocando una fractura también a nivel horizontal, a una profundidad de 33 kilómetros. Este desplazamiento puede generar graves terremotos en la zona. Pero lo malo con estos movimientos, es que aún los geólogos no pueden predecir exáctamente cuando se producen los terremotos.
África, otro continente que se "parte"
La "división" del planeta no solo se da en Asia. También en África se da este fenómeno que por estar al nivel del mar en gran parte de su extensión, es muy fácil de observar, registrar y de estudiar. Incluso, se ha convertido en un atractivo turístico: sacarse una selfie con la enorme zanja de 15 metros de profundidad que recorre el oriente africano.
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Un hombre se saca una foto delante de la enorme grieta que se abrió en África oriental. (Foto: Gentileza El Periódico)
Esta grieta acaba de extenderse un poco más en las cercanías de Narok, en Kenia. Pero ese lugar es aproximadamente la mitad de su enorme recorrido. Se la puede seguir a lo largo de 4.500 kilómetros. Desde Eritrea en el cuerno de África baja hasta Mozambique, en África sudoriental.
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La falla de las placas tectónicas provocaron una grieta de 4.500 km. de largo y más de 15 metros de profundidad en África oriental. (Foto: Gentileza El periódico).
¿Un nuevo continente en el futuro?
La grieta que tiene 15 metros de profundidad y en algunos lugares 20 metros de ancho, es la manifestación superficial de la tensión en la denominada falla del gran valle del Rift. Separa al continente entre el sector "apoyado" sobre la placa de Nubia y la Somalí.
Los geólogos advierten que si esa grieta sigue avanzando, en algún momento llegará en el norte y en el sur hasta el agua. En el cuerno de África, las aguas del Mar Rojo podrían comenzar a correr por esa enorme zanja.
En el sur, en Mozambique, la apertura puede abrir el paso para las aguas del océano Índico. Por lo tanto, si las placas siguen "estirando" esa enorme trinchera natural, el agua de mar dividirá en dos al África o lo que es lo mismo. En algún momento de la evolución del planeta habrá un nuevo continente.
Si lo hacemos con el mapa actual, Etiopía, Somalia, Kenia, Tanzania y Mozambique formarían un bloque geológico diferente que el resto de África.
Pueden faltar millones de años, pero la naturaleza trabaja pacientemente y sin pausa. La Tierra corre el peligro de "partirse".