Crisis Internacional

La victoria de Vladimir Putin en la guerra contra Ucrania: cómo fue la caída de la acería de Mariúpol

Un corredor humanitario permite la salida de quienes resistieron. Ahora Rusia domina todo el este de Ucrania, pero Volodimir Zelenski quiere avanzar hacia esa zona ocupada.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Soldados heridos de Azovstal

Soldados heridos de Azovstal, evacuados por el ejército ruso (Foto: Gentileza El País)

"Necesitamos a nuestros héroes con vida", fue la frase que eligió Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania para entregar la ciudad de Mariúpol bajo el control de Rusia. Luego de 83 días desde la invasión, Vladimir Putin puede exhibir una victoria sobre el terreno.

Rusia no sólo mantiene el dominio de la región del Donbás por lo que se inició la guerra para "defender a las minorías prorrusas de las fuerzas neonazis en Ucrania". Con la caída de Mariúpol, el líder del Kremlin logró tener todo un corredor en el este ucraniano hasta la península de Crimea que se anexó en 2014.

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Volodimir Zelenski dice que la ciudad de MAriupol está en manos de Rusia (Foto: Gentileza El País)

Volodimir Zelenski dice que la ciudad de MAriupol está en manos de Rusia (Foto: Gentileza El País)

Volodimir Zelenski: "Un día difícil"

Volodimir Zelenski no tuvo más remedio que aceptar que los 250 combatientes que resistían desde la acería de Azovstal se rindieran. Un corredor humanitario pactado entre Moscú y Kiev permitió que abandonen la zona. Ya están en otro lugar, controlado por Rusia y considerados como prisioneros de guerra. Se especula con que puedan ser intercambiados por soldados rusos en manos del gobierno de Ucrania.

El presidente Zelenski también informó que, en el asalto final ruso, unos 20 civiles murieron. Fue el momento en que se definió que Mariúpol estaba perdida. Desde ahora, es una plaza ocupada por Rusia.

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Final de los combates, la acería de Azovstal, quedó destruída (Foto: AP)

Final de los combates, la acería de Azovstal, quedó destruída (Foto: AP)

Para Rusia, el panorama es más claro ahora. Los detenidos en la acería de Azovstal son considerados como presos de guerra. En la opinión del portavoz de las fuerzas rusas en Mariúpol, “el martes se entregaron los militantes de la unidad nacionalista de Azov y los militares ucranianos bloqueados en la planta de Azovstal en Mariúpol”. Esto da por finalizados los combates en esa zona, el puerto de Mariúpol, ciudad sobre el mar de Azov.

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Con la caída de Mariupol, Rusia comina todo el corredor este de Ucrania hasta la península de Crimea (Foto: Archivo)

Con la caída de Mariupol, Rusia comina todo el corredor este de Ucrania hasta la península de Crimea (Foto: Archivo)

Sin negociaciones entre Rusia y Ucrania

Para los observadores internacionales este "triunfo" de Putin podría destrabar el mundo de la diplomacia. No obstante, Moscú sostiene que en estos momentos no hay conversaciones “de ninguna clase” entre Rusia y Ucrania de cara a un posible alto el fuego.

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Los soldados ucranianos son ya prisioneros de guerra rusos (Foto: gentileza El  País)

Los soldados ucranianos son ya prisioneros de guerra rusos (Foto: gentileza El País)

“Ucrania prácticamente se ha retirado del proceso de negociación”, dicen desde el Ministerio ruso de Defensa. El canciller Serguei Lavrov sostiene que la globalización y el neoliberalismo amenazan "a Rusia, a sus valores tradicionales y su religión".

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Tanques rusos con su característica

Tanques rusos con su característica "Z" para su identificación marchan por Mariupol (Foto: Gentileza El País)

Pero en una autocracia, la palabra del líder es la que prima. Vladimir Putin dijo que su objetivo era dar libertad a los habitantes rusos o prorrusos del este de Ucrania. Casi tres meses más tarde del inicio de la invasión, logró ese objetivo. Es un momento de decisión.

Lo que no pudo anunciar el 9 de mayo lo consiguió 8 días más tarde. Ahora debe decidir: ¿abre una ventana a una negociación bilateral o va por más? En ese caso, la ciudad de Odesa puede ser el próximo objetivo.

Ahora sí, las blancas, están del lado de Vladimir Putin. Le toca mover a él.

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