Pero en ese plano, será muy importante ver el tipo de contacto que tenga con el anfitrión, el presidente Lula Da Silva. Ambos han tenido más de un roce desde antes da campaña presidencial en la Argentina. Las relaciones han sido complejas desde entonces y el tema es complejo porque Brasil es el primer socil comercial de la argentina, pero no es así a la inversa. Las principales exportaciones de Brasil van a Estados Unidos y China.
Además, en esta cumbre, Lula movio todo el reconocido lobby de la cancillería de su país - de enorme prestigio internacional - para buscar dejar su impronta en el documento final. En especial con aspectos del medio ambiente - con el cuidado del Amazonas en primer lugar - así como el multilateralismo y los gravámenes para los más ricos del planeta para ayudar a la crisis que se mantiene en muchos aspectos luego de la pandemia.
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Lula aspira a imponer un documento final del G20 que puede tener reparos desde la perspectiva de Javier Milei. (Foto: Gentileza G20)
Milei no está de acuerdo con esos puntos y se cree que puede expresar un pensamiento similar al del presidente de los Estados Unidos, si en lugar de Joe Biden ya estuviera Donald Trump en Río. En todo caso, el presidente argentino voló a la ciudad carioca convencido de no firmar el documento - o hacer reserva de alguno de sus puntos - si no hay un consenso unánime en la declaración final.
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Un momento de calma para Pedro Sánchez y su esposa, Begonia Gómez. De la mano en Río con un aliado, Lula da Silva. (foto: G20)
Expectativa por la reunión con Xi jingpin
China ha sido un sostén importante para las alicidas reservas del Banco Central de la República Argentina en los últimos años. El swap en yuanes ( unos 11.000 millones de dólares) le permitieron al país hacer frente a determinadas emergencias con deudas internacionales con la conversión y utilización de esos fondos. Javier Milei detesta al socialismo y al comunismo. Dijo que jamás haría negocios con quienes alientan esa ideología. Sin embargo, desde la llegada a la Casa Rosada, morigeró esas declaraciones. Dijo que los privados pueden establecer acuerdos y negocios con quienes quieran. Hubo contactos de cancillería con Beijing y la continuidad del swap se mantiene. En ese contexto, la reunión bilateral de mañana es clave.
Además, porque China va desarrollando cada vez más negocios en América Latina - como la base e instalación satelital en la Argentina o el megapuerto en Perú - que causan preocupación en Washington.
Con estos ejes complejos para la Argentina, Javier Milei se estrena en la cumbre del G20.