En la década de los 90, Berlusconi ingresó a la política aprovechando el escándalo de corrupción conocido como "Mani pulite" que afectó al líder socialista Bettino Craxi, quien había sido su padrino político y había favorecido su ascenso empresarial desde el gobierno. Berlusconi prometió una "revolución liberal" y frenar el supuesto avance de los "comunistas", utilizando dos de los argumentos fuertes de las derechas contemporáneas.
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Murió Silvio Berlusconi a los 86 años
Detrás de sus discursos, Berlusconi también buscaba proteger su imperio empresarial, que estaba cargado de deudas, y evitar posibles investigaciones. Esto llevó a un conflicto de intereses descomunal que marcó toda su carrera política y socavó la democracia italiana en favor de sus intereses judiciales y corporativos.
A pesar de los desafíos, Berlusconi logró una gran popularidad gracias a su poder mediático, su capacidad de comunicación innovadora y su habilidad para interpretar el cambio de época en un país cansado de escándalos y de una clase política autorreferencial. En sus primeras elecciones en 1994, arrasó en las urnas, prometiendo una "revolución liberal" y frenar el supuesto avance de los "comunistas". Sin embargo, su primer gobierno duró solo un año y tuvo que esperar hasta 2001 para regresar como Primer Ministro, tras otra elección arrolladora. Esta vez completó todo el mandato, convirtiéndose en el primer ministro más duradero en la historia republicana de Italia.
El tercer y último gobierno de Berlusconi, que tuvo lugar entre 2008 y 2011, estuvo marcado por los escándalos del "bunga bunga" y las acusaciones de abuso de menores, que recibieron la descripción de "vírgenes para alimentar el dragón" según su ex esposa Veronica Lario. Además, dejó un país al borde de la quiebra, lo que llevó a una multitud en la plaza a celebrar su salida con gritos y champagne el día de su renuncia el 11 de noviembre.
En 2013, a pesar de una serie de leyes ad personam aprobadas por sus gobiernos para evitar múltiples juicios en los que estaba imputado, Berlusconi fue condenado definitivamente por fraude fiscal. Cumplió su pena en forma de servicio comunitario y perdió el título de Cavaliere en el proceso.
Sin embargo, en lugar de retirarse, Berlusconi se mantuvo presente en la escena política, impidiendo la formación de una nueva derecha moderada y favoreciendo el auge de Giorgia Meloni y Matteo Salvini, líderes de la derecha postfascista y soberanista en Italia. Hasta el final, Berlusconi fue una figura central en la política italiana y volvió a ser senador después de las últimas elecciones.
A pesar de su prolongada influencia política, en sus últimos años Berlusconi se convirtió en una sombra de sí mismo. Se encontraba cada vez más aislado y estrictamente controlado por un pequeño grupo de cortesanos. Aunque seguía contando los mismos chistes machistas de siempre, ya no causaban gracia y era incapaz de conectar con la gente. Su triste final marcó el ocaso de una figura que supo representar los vicios y las virtudes de los italianos como nadie más lo hizo.
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Murió Silvio Berlusconi a los 86 años