Ante la contundencia del informe de Human Wright Watch (HRW), el gobierno chileno tuvo que modificar su posición sobre el accionar de Carabineros -especialmente- y las fuerzas de seguridad en la represión de las protestas en las calles.

Ante la contundencia del informe de Human Wright Watch (HRW), el gobierno chileno tuvo que modificar su posición sobre el accionar de Carabineros -especialmente- y las fuerzas de seguridad en la represión de las protestas en las calles.
El organismo internacional reportó "graves violaciones a los derechos humanos" de parte de Carabineros durante la crisis social que comenzó el pasado 19 de octubre. Y como conclusión, pide una profunda reforma de ese cuerpo de seguridad.
Desde que empezaron las protestas, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó 341 denuncias vinculadas con abusos por la reacción de los uniformados. Ese primer informe, que recogió en su momento Amnistía Internacional de Chile, fue cuestionado por el gobierno de Sebastián Piñera.
Pero ayer, ante la contundencia del informe de HRW, debió cambiar su postura. Como primera medida, fue el propio presidente quién recibió el documento, de manos de José Manuel Vivanco, director de entidad.
Vivanco resumió los puntos más importantes del informe: "El organismo conoció casos de personas que recibieron perdigones disparados por escopetas", dijo, "o fueron heridas por el impacto directo de cartuchos de gases lacrimógenos disparados con armas antidisturbios".
Uno de los puntos más graves es el que se refiere a torturas, tratos inhumanos y 74 denuncias de abusos sexuales. Y en ese sentido, el caso más representativo es el dos chicas que fueron detenidas mientras iban a la vivienda de una de ellas.
"Los carabineros les torcieron bruscamente los brazos, les jalaron el cabello y las llevaron al laboratorio de la policía de investigaciones", dice el informe.
Después de estar 5 horas esposadas en un pasillo llegó lo más grave: "A medianoche, las trasladaron a una comisaría, donde las obligaron a desvestirse y hacer sentadillas completamente desnudas. Las retuvieron en una celda sin darles agua ni comida hasta las 6 AM, cuando terminó el toque de queda".
El gobierno tomó nota de la crudeza del informe. La subsecretaria de Derechos Humanos, Lorena Recabarren comentó que a partir de todo lo denunciado buscarán "incorporar reformas profundas en Carabineros y un mayor control efectivo de la acción policial".
La jefatura de Carabineros también acusó el impacto. En un comunicado se refirieron a las denuncias de violaciones a los Derechos Humanos en su contra: "De ser así, nos duele como institución y no queremos que se repitan".
Los reclamos sociales, en tanto, se repiten cada día en Chile, donde el gobierno enfrenta ahora un gran problema adicional: reformar a su principal fuerza de choque.