Reuters detalló a su vez que el país asiático en cuestión, en el que solo viven 1,3 millones de personas, genera alrededor de 70 toneladas de desechos plásticos. Esta y otras acciones contaminantes le cuestan a las industrias del turismo, la pesca y el transporte marítimo de la región miles de millones al año.
usaría tecnología química para convertir rápidamente los desechos plásticos en líquido o gas sin agregar aceite mineral, algo que según Thomas Maschmeyer, profesor en la Universidad de Sydney y co inventor de la tecnología que va a implementar la planta, ninguna otra recicladora puede hacer tan bien.
En la actualidad la tecnología que se plantea usar en este proyecto de planta también se está analizando en otras plantas situadas en Canadá, Australia y Gran Bretaña. Por lo tanto, si RESPECT tiene éxito, esta organización podría ser tenida en cuenta como modelo por otros países.