Twitter, es un dolor de cabeza constante para Elon Musk. El hombre más rico del planeta no puede desligarse de la operación que no concretó, pero que lo mantiene unido a una de las líderes de las redes sociales. La empresa inició una demanda para que Elon Musk termine la compra prometida en US$44.000 millones por el 100% de las acciones. Para eso hay un paso intermedio, que es pagar US$1.000 millones impuestos por la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC) por el incumplimiento. Pero el millonario norteamericano no quiere hacer ninguna de las dos cosas. Además, pretendía postergar el inicio del juicio hasta febrero de 2023. La Justicia acaba de decirle que eso no será posible.
