ver más
DE ALTO IMPACTO

Un submarino nuclear de la Armada realizó lanzamientos de misiles antibuque

En medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y una creciente competencia militar entre potencias, la Armada de Rusia volvió a demostrar su capacidad estratégica en el ámbito naval. Durante un reciente ejercicio militar realizado en aguas del Ártico, un submarino nuclear ruso ejecutó con éxito el lanzamiento de un misil antibuque de alta velocidad contra un objetivo ubicado a cientos de kilómetros de distancia.

13 de marzo de 2026 - 15:09
Un submarino nuclear de la Armada realizó lanzamientos de misiles antibuque

En medio de un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y una creciente competencia militar entre potencias, la Armada de Rusia volvió a demostrar su capacidad estratégica en el ámbito naval. Durante un reciente ejercicio militar realizado en aguas del Ártico, un submarino nuclear ruso ejecutó con éxito el lanzamiento de un misil antibuque de alta velocidad contra un objetivo ubicado a cientos de kilómetros de distancia.

El ejercicio, desarrollado en el Mar de Barents, tuvo como protagonista al submarino nuclear Kazan, una de las plataformas submarinas más modernas de la marina rusa. La prueba marcó el primer lanzamiento registrado de este tipo desde septiembre del año pasado, consolidando la continuidad de los entrenamientos militares de alta complejidad que Moscú viene realizando en diferentes zonas marítimas estratégicas.

Según informó el servicio de prensa de la Flota del Norte, el ensayo permitió evaluar en condiciones reales el desempeño del misil Oniks, uno de los sistemas de ataque antibuque más avanzados que posee Rusia en su arsenal.

Un lanzamiento desde las profundidades del Mar de Barents

El ejercicio consistió en el disparo de un misil de crucero antibuque Oniks desde una posición sumergida, una maniobra que representa uno de los desafíos técnicos más importantes para las fuerzas submarinas modernas.

De acuerdo con el comunicado oficial difundido por la Armada rusa, el submarino Kazan lanzó el misil contra un objetivo marítimo que simulaba ser un buque enemigo, ubicado a una distancia aproximada de 300 kilómetros.

El objetivo utilizado para la prueba fue un blanco flotante especialmente dispuesto para el ejercicio, diseñado para reproducir las características de una embarcación adversaria. Este tipo de blancos se emplea habitualmente en maniobras militares para evaluar la precisión de los sistemas de armas.

En el comunicado oficial, las autoridades militares señalaron:

“En el marco de las actividades programadas de entrenamiento de combate, el submarino nuclear Kazan de la Flota del Norte lanzó un misil de crucero Oniks desde una posición sumergida contra un objetivo marítimo que representaba un barco enemigo simulado, situado a una distancia de hasta 300 kilómetros.”

Según los datos difundidos posteriormente, el misil impactó con precisión el objetivo designado, confirmando la efectividad del sistema de guiado y la capacidad operativa del submarino.

Sensores y seguimiento para analizar la trayectoria del misil

El lanzamiento no sólo tuvo un propósito demostrativo. Uno de los objetivos centrales del ejercicio fue recopilar información técnica detallada sobre el comportamiento del misil durante su vuelo.

Para ello, las fuerzas rusas desplegaron diversos sensores y sistemas de monitoreo cerca del área donde se encontraba el blanco flotante, lo que permitió registrar datos sobre la trayectoria, velocidad y precisión del proyectil.

Este tipo de información resulta clave para perfeccionar los sistemas de navegación y los algoritmos de ataque de los misiles, además de validar su desempeño en escenarios operativos reales.

Los especialistas militares suelen utilizar estas pruebas para analizar variables como:

  • estabilidad del vuelo

  • comportamiento del sistema de guiado

  • precisión del impacto

  • resistencia a interferencias electrónicas

En este caso, los informes preliminares indican que el misil completó su trayectoria sin inconvenientes, alcanzando el blanco designado de manera efectiva.

Amplio operativo naval y aéreo para garantizar la seguridad

Para llevar adelante el ejercicio, la Armada rusa desplegó un amplio operativo de seguridad en la zona marítima donde se desarrollaron las maniobras.

Si bien las autoridades no detallaron exactamente qué unidades participaron, confirmaron que varios buques de superficie y aeronaves militares brindaron apoyo durante la operación.

Entre sus funciones principales se encontraban:

  • supervisar el área de impacto del misil

  • monitorear el tráfico marítimo cercano

  • garantizar la seguridad de la navegación civil

Como parte de los protocolos habituales, la Flota del Norte estableció un perímetro de seguridad temporal en el área del ejercicio, restringiendo el paso de embarcaciones comerciales y pesqueras.

Las autoridades indicaron que los avisos correspondientes fueron enviados con anticipación a los navegantes, con el objetivo de evitar cualquier riesgo de accidente.

El hecho de que la operación se desarrollara sin incidentes indica que el dispositivo de seguridad funcionó correctamente, permitiendo completar el ejercicio según lo planificado.

El submarino Kazan: una pieza clave de la flota rusa

El submarino Kazan forma parte de la clase Yasen-M, una de las series de submarinos nucleares más avanzadas desarrolladas por Rusia en las últimas décadas.

Estas unidades fueron diseñadas para cumplir múltiples funciones estratégicas, entre ellas:

  • ataques contra buques de superficie

  • operaciones contra submarinos enemigos

  • lanzamiento de misiles de crucero contra objetivos terrestres

  • tareas de reconocimiento y vigilancia

Gracias a su sistema de propulsión nuclear, estos submarinos pueden permanecer largos períodos bajo el agua sin necesidad de emerger, lo que les permite operar con un alto grado de sigilo.

Además, su arsenal incluye misiles de largo alcance capaces de alcanzar objetivos a gran distancia, lo que convierte a estas plataformas en elementos centrales de la estrategia naval rusa.

Antecedente reciente: ejercicios con varios submarinos nucleares

La prueba realizada en el Mar de Barents recuerda a otro ejercicio militar desarrollado en septiembre del año pasado, que también involucró el uso de submarinos nucleares y misiles antibuque.

En aquella ocasión participaron dos submarinos rusos: el Krasnoyarsk y el Omsk, pertenecientes a distintas clases dentro de la flota submarina del país.

El ejercicio tuvo lugar en el Mar de Okhotsk, en el extremo oriental del territorio ruso, una región considerada estratégica para las operaciones navales en el Pacífico.

Durante esas maniobras se realizaron tres lanzamientos de misiles contra objetivos situados a unos 250 kilómetros de distancia, empleando distintos sistemas de armamento.

Entre ellos se encontraban:

  • misiles Oniks

  • misiles Granit

Según el informe oficial publicado en aquel momento, todos los proyectiles lograron impactar los blancos designados, lo que fue presentado como una demostración exitosa de la capacidad de ataque de la flota submarina rusa.

Un ejercicio militar de gran escala

A diferencia del ensayo reciente en el Ártico, las maniobras realizadas en septiembre contaron con una participación mucho mayor de unidades navales y aéreas.

En total, el ejercicio incluyó:

  • hasta 10 buques de guerra

  • aviones de patrulla marítima

  • helicópteros de la Aviación Naval rusa

Todas estas unidades operaron bajo el mando de la Flota del Pacífico, que coordinó las acciones durante el período de entrenamiento.

El objetivo principal era mejorar la coordinación entre las distintas ramas de la fuerza naval, algo fundamental para enfrentar escenarios de combate complejos.

Integración con sistemas de defensa costera

Uno de los aspectos más destacados de aquel ejercicio fue la participación de baterías costeras del sistema Bastión, un complejo de defensa terrestre equipado también con misiles Oniks.

La inclusión de estas baterías buscaba reforzar la interoperabilidad entre las unidades navales y las posiciones defensivas instaladas en tierra.

En términos estratégicos, este tipo de coordinación permite crear zonas de exclusión marítima, áreas donde las fuerzas adversarias tendrían grandes dificultades para operar debido a la amenaza de misiles lanzados tanto desde tierra como desde el mar.

Este enfoque forma parte de lo que los analistas militares denominan estrategias de “anti-acceso y negación de área”, cada vez más comunes en las doctrinas navales modernas.

El papel de los misiles Oniks en la estrategia militar rusa

El misil Oniks ocupa un lugar central dentro del sistema de defensa naval ruso. Se trata de un misil de crucero supersónico diseñado específicamente para destruir buques de superficie de gran tamaño, incluidos portaaviones y destructores.

Entre sus principales características se destacan:

  • velocidad supersónica

  • gran capacidad de penetración de defensas antimisiles

  • alcance de varios cientos de kilómetros

  • capacidad de lanzamiento desde submarinos, buques o baterías costeras

Gracias a estas características, el Oniks es considerado uno de los misiles antibuque más peligrosos en servicio actualmente.

La posibilidad de lanzarlo desde submarinos que operan en modo sigiloso aumenta todavía más su potencial estratégico, ya que el enemigo tendría poco tiempo para detectar la amenaza y reaccionar.

Un mensaje estratégico en los mares del norte

La realización de este tipo de ejercicios en el Ártico y en los mares que rodean el territorio ruso también tiene una lectura geopolítica.

En los últimos años, la región ártica se ha convertido en un escenario cada vez más relevante para las potencias militares, debido a su importancia estratégica, sus rutas marítimas emergentes y sus recursos naturales.

Por ese motivo, Rusia ha reforzado su presencia militar en la zona mediante:

  • nuevas bases

  • patrullas navales

  • ejercicios con submarinos nucleares

El reciente lanzamiento del misil Oniks desde el submarino Kazan se inscribe dentro de esa política de fortalecimiento militar en las aguas del norte.

Compartir
Facebook
Twitter
Whatsapp
Se habló de

Noticias más leídas

Más sobre Mundo