El gobernador de San Pablo, que fuera ministro de Infraestructura durante la Presidencia de Jair Bolsonaro, Tarcísio de Freitas, decretó el estado de calamidad pública para Ubatuba; Sao Sebastiao; Ilhabela; Caraguatuba y Bertioga, en la región del litoral norte paulista.
Las principales rutas de la región, incluida la carretera Rio-Santos, están cortadas a raíz de los aludes y del rompimiento del asfalto.
Inundaciones y derrumbes en San Pablo, Brasil.jpg
El Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva puso el Ejército a disposición del gobernador de Freitas, que se desplazó al lugar del desastre y aseguró que existen muchos problemas de acceso para rescatar a los sobrevivientes.
Esta tragedia climática provocó el cese de las celebraciones de Carnaval en las ciudades costeras de Sao Paulo, que están colmadas debido al feriado hasta el próximo miércoles.
Este lunes se trasladará al lugar al ministro de Desarrollo Regional, Waldez Goes, según un comunicado oficial.
Carreteras destruidas, casas destrozadas y la búsqueda de sobrevivientes
El alcalde de Sao Sebastiao, Felipe Augusto, dijo al diario Folha de Sao Paulo que no es posible llegar a la ciudad por ninguna carretera, porque todas están afectadas por los derrumbes.
"La situación es caótica porque no se está pudiendo acceder a esos lugares con los socorristas", comentó.
"Los daños son enormes, gigantescos. La prioridad ahora es salvar a las personas que están bajo los escombros. Se derrumbaron todo tipo de casas, las más modestas, pero también las de clase media y alta", afirmó Felipe Augusto, según la agencia Europa Press.
Según la prensa local, en 24 horas llovió en Sao Sebastiao y Ubatuba más de 600 mm, por encima de lo esperado para todo febrero.
La situación más crítica era un morro de residentes permanentes en la playa de Barra do Sahy. El lugar del desastre está ubicado a 190 kilómetros de la ciudad de San Pablo.
El puerto de Santos, el más grande de América Latina, tuvo que parar de funcionar por algunas horas causa del temporal.
La región impactada estaba con su capacidad colmada debido al flujo turístico por el feriado de Carnaval. En el estado de San Pablo viven 46 millones de habitantes.
Brasil sufre los efectos del cambio climático, con fenómenos extremos cada vez más frecuentes, como en Petrópolis, Río de Janeiro, donde murieron como consecuencia de fuertes lluvias más de 230 personas en febrero de 2022, consignó por su parte la agencia AFP.