Tras el 3-2 en el global y el 2-1 en el partido de vuelta en Bogotá, Deportes Tolima venció a Millonarios, gritó campeón y puso la tercera estrella en su escudo. Ante semejante felicidad, el arquero del club que ya ha derribado a varios grandes, no controló su alegría y fue protagonista de un hecho que quedará para en el recuerdo: fue a abrazar al árbitro del encuentro, Carlos Ortega, que no se tomó del todo bien lo que hizo Álvaro Montero.








