“Jesús fue crucificado en la cruz, y todo le fue hecho, pero él está vivo entre nosotros incluso hoy. Ahora Novak está siendo crucificado, le están haciendo de todo. Pero él resistirá", aseguró Djokovic padre en declaraciones al diario serbio Telegraf.
“Sigue detenido en prisión. Le quitaron todas sus cosas, le dejaron sólo el teléfono móvil, no tiene nada que ponerse, cambiarse de ropa y lavarse. Novak es un prisionero de esos bastardos y la culpa es de ellos. Todo el mundo libertario, levántese, esta no es solo una lucha de Novak. Lo colocaron en habitaciones insalubres”, denunció su papá.
Nole, de conocida posición contraria a la vacuna, viajó a Melbourne para disputar el Aus Open, al conseguir una "exención médica" por parte de las autoridades locales. Sin embargo, al aterrizar el miércoles en la ciudad del estado de Victoria, quedó retenido por el personal de Migraciones del Aeropuerto Internacional Tullamarine debido a un problema con su visado.
El incidente se convirtió en un escándalo diplomático cuando el presidente serbio Aleksandar Vucic acusó a las autoridades australianas de "maltrato" al número 1 del tenis y de ejercer una "caza política".
Por qué le cancelaron la visa para entrar a Australia
El serbio, de 34 años, no aportó evidencia de tener la vacunación completa, o justificación para estar eximido de ella, dijo el primer ministro Scott Morrison. "Las reglas son las reglas, especialmente cuando se trata de nuestras fronteras. Nadie está por encima de las reglas", aseguró en una conferencia de prensa reproducida por la agencia AFP.
Djokovic acudió a Australia después de anunciar que había conseguido un permiso sanitario para jugar el Aus Open en busca de su décimo título y de batir el récord de 20 Grand Slam que ahora comparte con el suizo Roger Federer y el español Rafael Nadal.
En el pasado, el número 1 del ranking ATP hizo pública su oposición a la vacuna contra el coronavirus y se negó repetidamente a confirmar si se había inoculado por considerarlo un acto de reserva personal.
El Abierto de Australia exige que todos sus participantes deben estar vacunados o disponer de una exención otorgada por dos comités de expertos independientes. Por caso, los tenistas que recibieron la vacuna Sputnik V, que no está aprobada en el país oceánico, tampoco pueden jugar en el Melbourne Park.