Sobre la camiseta que intercambió con Lío, el ex Independiente aclaró que “fue la del segundo tiempo con la que terminó el partido en los penales. Yo se la pedí, claramente”, dijo, y se refirió también al diálogo mantenido con el 10 en medio del duelo disputado en el estado de Texas: “Hablé algo que me había dicho un amigo suyo, nada malo. Donde él se crió en su infancia, por eso se sorprendió”, dijo.
En el intercambio de camisetas, no pasó desapercibido otro detalle más argentino que el dulce de leche que el jugador de Dallas tenía en su espalda: un imponente tatuaje de Diego Maradona en el que el Diez besa la casaca argentina en uno de sus incontables festejos con la celeste y blanca.
El mediocampista ofensivo sorprendió al confirmar que recibió un acercamiento desde la Argentina en las últimas semanas para jugar en la Bombonera: “Hace algunas semanas mi representante me había dicho que Boca tenía el interés, pero no pasó más que eso. También dije que estoy en Dallas, tengo contrato y estoy cómodo, me tratan 11 puntos”, dijo ante la posibilidad de regresar al país y desembarcar en el torneo local.