El cantante cumple 74 años

"El Watford me salvó la vida": la confesión de Elton John sobre el club de sus amores del que fue presidente

El artista británico reveló en sus memorias que estuvo al frente de la institución en el peor momento de su vida. "Cuando sentía que no había amor en mi vida, sabía que tendría el amor del club y de los aficionados", contó en sus memorias.
25 de mar de 2021 - 17:15
Fuente: Fox Photos/Getty Images

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En 1974, durante una entrevista un periodista hincha de Watford le contó a Elton John que el club atravesaba grandes problemas financieros. Lo que podría haber sido un comentario al pasar, el cantante que hoy cumple 74 años lo convirtió en acción: organizó junto a su amigo Rod Stewart un concierto benéfico para recaudar fondos.

Como agradecimiento, el club le ofreció el puesto de vicepresidente. A pesar a la negativa inicial de su entonces mánager, John Reid, el resto de la directiva le dio la mejor bienvenida. “Si les molestaba que fuera el único vicepresidente de la Liga de fútbol que se presentaba en las reuniones con el pelo teñido de verde y naranja, por encima de todos gracias a mis plataformas, nunca llegaron a decírmelo. Pero mi presencia tampoco es que significara nada especial en el Watford en sí: el equipo seguía sin tener solución, y el club estaba arruinado”, contó en sus memorias.

El vínculo del artista con el club tenía fundamentos. En 1953, cuando Elton no era Elton, tampoco músico y tenía sólo 6 años, su papá lo llevó al estadio a ver a Watford, el club de sus amores. Y al pequeño genio la experiencia no le pasó desapercibido. En sus memorias contaría muchos años más tarde que contemplar a esos jugadores en acción fue “como tomar una droga a la que al instante te volvías adicto”.

Elton John - Your Song (Top Of The Pops 1971)

“El estadio parecía decir a las claras todo lo que se necesitaba saber sobre ellos. Solo había dos tribunas cubiertas muy pequeñas, viejas e inestables. Y también se utilizaba como canódromo. Si yo hubiera tenido algún criterio, le habría echado un vistazo antes y, tras considerar el estado en que se encontraba, habría optado por defender a un equipo que jugara de verdad al fútbol. Podría haberme ahorrado 20 años de casi completa desdicha. Pero el fútbol no funciona así. O, al menos, no debería. Lo llevas en la sangre; el Watford era el equipo de mi padre y, por tanto, el mío”, escribió en aquel momento.

Dos años después de su incursión como vice del club, en 1976, un empresario local llamado Jim Bonser, se ofreció a venderle directamente el Watford. Elton, que para entonces llevaba una vida tumultuosa y de adicciones, la experiencia fue sanadora. “Allí no había falsedad. Cuando alcanzabas cierto nivel de éxito en el negocio de la música, te dabas cuenta de que mucha gente a tu alrededor empezaba a decirte lo que creía que querías escuchar, más que lo que realmente pensaban. Nadie quería molestarte, nadie quería que se hundiera el barco. Pero en el Watford la cosa no era así. El personal y los jugadores eran amables y respetuosos, pero no tenían ningún interés en masajearme el ego. Me decían sin problemas si mi último disco les había dado igual o si les parecía que mi abrigo era ridículo”, contó.

También en esas páginas señaló que una de las mejores decisiones que tomó en sus primeros días como presidente fue contratar al entrenador Graham Taylor en abril de 1977, que sorpresivamente llevó al equipo a lo más alto en tiempo récord. Tras una temporada, ascendió a tercera división; dos más tarde, a segunda; en 1981 ascendieron y, al año siguiente, fueron subcampeones de la Premier League, lo cual los llevó a participar en la Copa de la UEFA.

Dos años después de aquella gesta, Graham se fue a Aston Villa. Elton fichó a Dave Bassett para sustituirlo, pero nada fue lo mismo. En 1987 y por sus obligaciones musicales, vendió el Watford a Jack Petchey, un multimillonario que había hecho su fortuna con los coches. Pero una década después volvió a recuperar un montón de acciones y se erigió en presidente de nuevo porque no pudo soportar que en manos de Petchey bajase a Segunda División. Sin embargo, el artista renunció como presidente para siempre en 2002. Desde entonces, quedó como presidente honorífico.

“Le debo al Watford mucho más de lo que el equipo me debe a mí. Fui presidente durante el peor período de mi vida. Cuando sentía que no había amor en mi vida, sabía que tendría el amor del club y de los aficionados. Me dio algo más en lo que concentrarme, una pasión que podía apartar mi atención de todo lo que iba mal. Por razones obvias, hay momentos de los ochenta de los que no guardo ningún recuerdo, pero todos los partidos del Watford que vi están fijados en mi memoria. Si no hubiera tenido el club de fútbol, Dios sabe qué hubiera sido de mí. No exagero cuando digo que estoy convencido de que el Watford me salvó la vida”, expresó en sus memorias.

Fuente: El País

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