Antonella no padece enanismo, sino que su condición es la de una persona de talla baja. "Nací así, fue una cuestión genética y no me ha impedido hacer una vida normal. Siempre me gustaron los deportes", contó. Y agregó con determinación: "El hecho de tener una discapacidad no me cambió la vida, por el contrario, me ha hecho desafiar algunos límites que en principio pensaba que eran difíciles de conseguir. Y cuando no he podido, volví a intentarlo. No me pongo límites porque creo que con perseverancia y trabajo, se pueden conseguir los objetivos”.
Ruiz Díaz pasó por el Jardín Japonés antes del viaje a Tokio y repasó su vida y sus sueños. Esta es su historia en esta nueva emisión de "Escala a Tokio".
ESCALA A TOKIO | Antonella Ruiz Diaz