Luego, tras varios pedidos, revisaron el "punto de contacto", que sería tener bien identificado el momento en el que parte la pelota de los pies de quien tira el centro. Tras retroceder una unidad, volvieron a la imagen desde atrás, comenzaron a trazar las líneas para confirmar un posible offside y le pidieron tiempo a Ostojich por ser "una jugada fina". "Quiero la rodilla del azul", se escucha.
Según sus líneas, el jugador de Boca se encontraba en fuera de juego. Lo siguiente fue hacer que el juez principal decida si interfirió o no en la jugada que terminó en el error del arquero Everson y el gol de Weigandt. Cuando Ostojich ve la repetición en la pantalla de campo del VAR, coincide que el Pulpo "va en busca del balón e interfiere al portero".