Pocos son los jugadores que mantienen su estado físico después de abandonar el alto rendimiento. Lejos de los campos de entrenamientos, y con dietas más relajadas, y no tan saludables, suelen ganar un par de kilos lejos del deporte. El mejor ejemplo de eso es el holandés Wesley Sneijder, quien se retiró en 2019 y ahora se mostró en un partido benéfico con un rotundo cambio físico.










