Sin darse cuenta de la trampa en la conversación y completamente desbordado por la situación, terminó admitiéndolo: “Sí, pero… ”. Sin dejarlo terminar la frase, Emanuel remató inmediatamente: “Listo, complot”, dejando expuesto frente a todos que había reconocido haber roto las reglas del reality.
En reiteradas ocasiones, y ya fuera de la discusión más racional, el participante repitió la palabra “pavo ” como forma de desahogo, marcando su enojo y su incomodidad por la situación que acababa de quedar expuesta frente al resto de la casa.
Cómo reaccionó Emanuel en Gran Hermano
La casa de Gran Hermano no da respiro y, tras el fuerte comunicado del ojo que todo lo ve sobre las supuestas “conductas tramposas” en la ducha, Emanuel decidió tomar cartas en el asunto. Con un tono decidido y sin vueltas, apuntó directamente contra Manuel, convencido de que él es el protagonista de esos movimientos sospechosos.
En una charla a solas con Zunino en la habitación, Di Gioia fue categórico: “Expresión corporal, amigo, fue él. Entonces, si no entró en esta placa, la otra placa, ya sabemos lo que tenemos que hacer y la gente lo tiene que decidir. Yo ya fui a tocar el timbre al Gran Hermano, quiero que lo haga ”.
El señalamiento no surgió de la nada. Nazareno, el último eliminado, había contado afuera que hacía complot con Ibero en la ducha, aprovechando que allí no se usan micrófonos. “Hasta él me había contado: ‘Che, en ediciones anteriores se ponían con jabón. Se decían con jabón acá, las iniciales’”, recordó Zunino, sumando más leña al fuego.
Emanuel, cada vez más convencido, agregó: “En el baño se sacan los micrófonos. Por eso, siempre que se iban a bañar. Yo el otro día le digo ‘Está el baño libre’ y Manu dijo: ‘Naza, ¿nos bañamos? ’”. Y cerró con bronca: “ Yo sé que fue él. Es desleal la competencia así ”.
La acusación fue tan directa que no dejó margen a dudas: “Es Manu de acá a la China”, remarcó, mientras Zunino opinó que seguramente esto se había dicho en un stream del afuera con Nazareno, casi como una broma, pero que terminó destapando la polémica.
El clima dentro de la casa se volvió más tenso que nunca. Entre sospechas, confesiones y acusaciones, los jugadores saben que cualquier paso en falso puede costar caro. Y Emanuel, fiel a su estilo frontal, ya dejó en claro que no piensa quedarse callado.