Real Madrid, ganador de la Champions League, volvió a levantar un trofeo: esta vez fue la Supercopa de Europa frente al Eintracht Frankfurt, en la final que se disputó en el Olímpico de Helsinki, Finlandia.
Real Madrid, ganador de la Champions League, volvió a levantar un trofeo: esta vez fue la Supercopa de Europa frente al Eintracht Frankfurt, en la final que se disputó en el Olímpico de Helsinki, Finlandia.
El Merengue le ganó 2-0 al conjunto alemán en el que jugó de titular Rafael Santos Borré e ingresó en el complemento Lucas Alario, ambos ex River. David Alaba y Karim Benzema fueron los autores de los goles.
Esta fue la 47ma. edición de la Supercopa de la UEFA y tuvo como detalle el estreno de la tecnología del fuera de juego semiautomatizado. El nuevo sistema se acoplará al VAR y también será utilizado por la FIFA en el próximo Mundial Qatar 2022.
El plantel conducido por el experimentado Carlo Ancelotti tuvo un movimiento moderado en el mercado de pases ya que se sumó el defensor alemán Antonio Rüdiger, libre de Chelsea, y su mayor inversión fue por el volante francés Aurélien Tchouaméni por el que pagó cerca de 80 millones de euros a Mónaco.
La Casablanca levantó su quinta Supercopa siendo que las últimas dos las conquistó de manera consecutiva en 2016 y 2017. El equipo alemán disputó por primera vez esta competencia luego de haber ganado la Europa League tras vencer a Rangers por penales en mayo de este año.
Esta final tenía un solo antecedente histórico ya que Real Madrid y Eintracht Frankfurt definieron la vieja Copa de Europa de 1960 en Glasgow. En aquella ocasión, el equipo madrileño se impuso por 7-3 con un triplete del legendario Alfredo Di Stéfano.