De todos modos, el mediocampista del Millonario la sacó barata, ya que en la semana se especuló con que podría recibir una pena mucho más grave. ¿El motivo? El reglamento señala que el "jugador que agreda al árbitro aplicándole golpe por cualquier medio, o lo derribe, embista, empuje, dé empellones o zamarree violentamente con propósitos de agresión" podría ser penado con una suspensión de uno a cinco años.
Aunque la sanción baja de tres a 12 partidos si el juez informó que le "tironeó la ropa" o que se trató de un agravio menor, lo que sucedió en el caso de Juanfer.
El momento en el que Juanfer Quintero es expulsado