Que River se va a consagrar en el fútbol argentino lo presumimos hace tiempo. Solo resta saber si dará la vuelta olímpica el próximo jueves frente a Racing. Para ello tiene que ganar y que Talleres no logre un éxito frente a Gimnasia.

River será el campeón del fútbol argentino. Solo queda esperar cuando.
Que River se va a consagrar en el fútbol argentino lo presumimos hace tiempo. Solo resta saber si dará la vuelta olímpica el próximo jueves frente a Racing. Para ello tiene que ganar y que Talleres no logre un éxito frente a Gimnasia.
El triunfo de anoche ante Platense resalta porque, pese al contraste en su rendimiento, no cedió puntos. River siempre te da un par de ocasiones por partido y si no lo aprovechas el tren pasa. Platense lo puso en apuros a Armani en el complemento y la merma del rendimiento del líder fue compensada con los ingresos del juvenil Galván y Carrascal.
En la primera parte, el dominio del equipo de Gallardo coincidió con momentos de alto vuelo de Enzo Fernández y Palavecino y con otro gol de la figura del campeonato, Julián Álvarez.
Los números de la figura del momento son contundentes: en los primeros 6 partidos apenas había marcado un gol y en los últimos 11 anotó 15 goles (1 cada 59 minutos).
Los números de la figura del momento son contundentes: en los primeros 6 partidos apenas había marcado un gol y en los últimos 11 anotó 15 goles (1 cada 59 minutos).
Cada victoria de River tiene algún daño colateral. Anoche perdió a su símbolo Enzo Pérez por una subluxación de codo que lo postergará 3 meses. Este equipo logró reponerse a lesiones importantes de Suárez, De La Cruz, Angeleri y las más recientes de Peña y Rollheiser.
El concepto primordial que respeta este equipo consiste en el pase hacia adelante y la búsqueda de los espacios para darle más profundidad a los ataques. Es imprescindible mucha movilidad y precisión para jugar con ese ritmo. Escribirlo es mucho más simple que ejecutarlo. No todos pueden llevarlo a la práctica, aunque se lo propongan. A River le sale naturalmente.
Se viene un fin de año de emociones fuertes para el mundo River: la inminente consagración y la decisión que tomará Gallardo respecto a su continuidad. Por supuesto que se festejará como un gol si el Muñeco decide continuar un tiempo más para seguir desafiando sus propios límites.