Sin embargo, esa felicidad se vio empañada luego de que el grupo iraní United for Navid, una organización defensora de los derechos humanos en la nación asiática que fue creado a raíz de la ejecución del luchador Navid Afkari, solicitara al Comité Olímpico Internacional (COI) que le quitara la medalla de oro debido a que el atleta pertenece a una organización terrorista.
De acuerdo con la información filtrada, desde hace un tiempo el campeón iraní es miembro de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés), la cual está catalogada por Estados Unidos como una organización terrorista desde 2019. “El IRGC participa, financia y promueve el terrorismo como una herramienta estatal”, dicta el documento emitido en abril por la Casa Blanca.
Con respecto a este tema, el diario alemán Bild consultó al COI cómo era posible que estuviese permitido que una persona con experiencia militar participara en una prueba como esta (tiro) en los Juegos Olímpicos, a lo que el organismo explicó que “los atletas calificados que se adhieren a las reglas internacionales, pueden participar si son seleccionados por sus países”.
Asimismo, aseguraron que “hay muchos atletas de muchos países que son miembros de las fuerzas armadas en sus naciones”.