Mandy Rose tuvo uno de los reinados más largos en la historia de la WWE, una empresa estadounidense de medios y entretenimiento, integrada por el área de la lucha libre profesional. Sin embargo, de un día para el otro, la marca decidió despedirla. Pese al duro golpe que significó este hecho, la luchadora de 32 años encontró una oportunidad de enfocarse exclusivamente en la venta de contenido digital para adultos.











