Las consecuencias de ese descuido oficial fueron visibles y peligrosas. Se registraron serios incidentes en la llegada de la comitiva presidencia a la provincia. Un grupo de manifestantes impidió el paso de la camioneta en la que viajaba el presidente. Fue tras descender del helicóptero. En medio de la tensión un piedrazo logró romper uno de los vidrios laterales hiriendo a Juan Pablo Biondi, el vocero presidencial.
Debido a los incidentes que se registraron en Lago Puelo, el presidente Alberto Fernández decidió apartar al gobernador Arcioni de la caravana que iba a recorrer los sectores afectados por los incendios y anticipó su regreso a Buenos Aires. Antes de esto, Fernández había logrado sobrevolar la zona declarada catástrofe por los incendios forestales en la Comarca Andina. Posteriormente, visitó el Centro de Operaciones ubicado en Lago Puelo, pero debió cancelar la conferencia de prensa que estaba programada en la escuela 108 de la localidad, y decidió retirarse a causa de las agresiones recibidas en su arribo.
Altas fuentes oficiales le confirmaron a A24.com que desde el gobierno nacional le habían solicitado a Arcioni que no formara parte de los anuncios que encabezaba el presidente Fernández. “No entendemos por qué llegó igual hasta el lugar y ensució la firma de convenios con los intendentes de la Comarca Andina”, revelaron desde la Casa Rosada. Efectivamente, se anunció el desembolso de más de $700 millones para la zona afectada por el fuego.
Antes de que aterrizara el helicóptero presidencial, el gobernador Arcioni ya había sido alcanzado e insultado por un nutrido grupo de manifestantes. A pesar de eso, desde la seguridad presidencial, se decidió avanzar con las actividades y trasladar al presidente en una camioneta no blindada que sólo estaba acompañada por una ambulancia local y un camión de bomberos que quedó rezagado cuando los manifestantes interceptaron a la comitiva oficial.
La seguridad del gobierno chubutense también fue escasa. Unos pocos efectivos locales se hicieron presentes en el lugar, pero el gobernador Arcioni llegó sólo y sin custodia.