Y añadió, entre lágrimas: “No puede ser que nos hagan esto en el Fan Zone; Boca vivía su propia fiesta, tomábamos caipirinhas y mirábamos el atardecer, porque Boca es familia. Hasta que vinieron a robarnos y a pegarnos, nos tiraron de todo. No puede vivirse así el fútbol, vinimos para disfrutar, no para que nos acribillen a golpes”.
El padre del joven, también se indignó con la situación: “Esto va más allá de un partido: se disfrazan de hinchas de Fluminense para hacer delincuencia. Me robaron las llaves del auto, los documentos, el pasaporte, la cartera, me pegaron y lo que más me duele es que no pude defender a mi familia; también le robaron a mi esposa y le pegaron a mis hijos”.
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La Policía de Río de Janeiro reprime a hinchas de Boca y de Fluminense
Por último, completaron: “Estábamos disfrutando y de la nada gritaron para que corramos: vi que a mi papá le estaban pegando en el piso y a mi mamá que le estaban robando. No hubo ninguna provocación, están los videos; la Conmebol se tiene que hacer cargo”.
Como si fuera poco, el joven agregó que las fuerzas se desquitaron con las víctimas, en lugar de ir contra los agresores: “La Policía no agarró a ningún criminal y solo reprimió a los hinchas de Boca. Así tratan a la gente en Brasil: le disparan aunque no hagan nada”.