También se detectaron historias de Instagram en las que los alumnos exhibían armas y lanzaban amenazas contra compañeros del turno tarde: “Nos vamos a cobrar una por una todo lo que nos hicieron”. En otras imágenes, al menos cuatro estudiantes posaban con armas acompañadas de mensajes como “Dale mañana giles” y “La mafia de los Santis”.
Allanamientos, armas secuestradas y menores imputados
La causa está en manos de la fiscal de Responsabilidad Juvenil Alejandra Piqué, quien trabaja junto a sus pares Érica Chiessi y Solange Castelli. En el marco de la investigación, se identificó a siete menores, dos de ellos de 16 años y, por lo tanto, punibles.
Este martes, la DDI llevó adelante siete allanamientos en distintos domicilios, algunos con resultados positivos. Durante los operativos se secuestraron armas —que serían las mismas exhibidas en redes—, además de celulares, tablets, computadoras y consolas de videojuegos.
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Otra publicación en redes sociales con mensajes intimidatorios.
Los adolescentes fueron notificados por el delito de intimidación pública y deberán presentarse a declarar junto a sus padres. Además, la fiscalía solicitó embargos contra las familias, una medida que deberá definir la jueza de Garantías del Joven, Mirta Guarino.
Embargos y un antecedente que preocupa
El monto de los daños aún no fue determinado y quedará a cargo de la Fiscalía de Estado bonaerense. La medida recuerda a lo ocurrido entre 2018 y 2019, cuando se multiplicaron las falsas amenazas de bomba al 911 y se avanzó con sanciones económicas contra los responsables.
El caso vuelve a poner el foco en el uso de redes sociales para difundir amenazas y el impacto que este tipo de conductas genera en las escuelas, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en el ámbito educativo.