Los investigadores destacaron que este pescado aporta una combinación de nutrientes difícil de obtener a través de un único suplemento.
Además de omega-3, las sardinas contienen proteínas de alta calidad, vitamina D, calcio y taurina, nutrientes que cumplen funciones importantes para la salud muscular y metabólica.
Cuáles son los beneficios de las sardinas para la masa muscular
Los beneficios de este alimento se explican por la presencia de varios componentes clave.
Proteínas de alta calidad: contribuyen al mantenimiento y desarrollo de la masa muscular, una función especialmente importante en personas mayores.
Omega-3 (EPA y DHA): estos ácidos grasos participan en distintos procesos celulares y pueden favorecer una mejor respuesta del organismo a los estímulos relacionados con el crecimiento muscular.
Vitamina D: resulta fundamental para la salud ósea y muscular. Las sardinas son una de las pocas fuentes naturales que contienen este nutriente.
Taurina: diversos estudios analizan su posible influencia en la sensibilidad a la insulina y en el metabolismo de la glucosa.
Cómo incorporar sardinas a la dieta
sardinas en aceite de oliva
Los especialistas recomiendan elegir sardinas en aceite de oliva y aprovechar también las espinas blandas que conservan las conservas, dado que representan una fuente importante de calcio.
Sin embargo, existen algunas situaciones en las que es conveniente consultar previamente con un profesional de la salud. Las personas que padecen gota deben tener precaución debido al contenido de purinas de este pescado. Asimismo, quienes siguen tratamientos con levotiroxina deberían separar varias horas la ingesta de sardinas de la medicación para evitar interferencias en la absorción del fármaco.
También se aconseja enjuagar brevemente las sardinas antes de consumirlas para reducir parte del sodio presente en el líquido de conservación.
Por qué el ejercicio sigue siendo clave para mantener la masa muscular
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Los especialistas remarcan que ningún alimento por sí solo puede evitar la pérdida de masa muscular. Por eso, recomiendan acompañar una alimentación equilibrada con actividad física regular.
Ejercicios simples, como caminar a paso ligero, subir escaleras o realizar movimientos de fortalecimiento con el propio peso corporal, pueden ayudar a estimular los músculos y potenciar los beneficios de una dieta rica en proteínas y nutrientes esenciales.
Mantener una alimentación equilibrada, rica en proteínas de calidad, junto con la práctica regular de actividad física, son dos de las estrategias más recomendadas para preservar la masa muscular, la movilidad y la independencia funcional a medida que avanza la edad.