La investigación cuenta con cinco detenidos, todos con vínculos entre sí y con la víctima. “Cada uno tuvo un rol específico. Eso es lo que le brindamos al fiscal para que pueda trabajar”, añadió el oficial, sin dar detalles sobre la participación de cada implicado para no entorpecer el proceso.
En los allanamientos recientes también se secuestraron teléfonos celulares, considerados “primordiales” para el avance de la causa, aunque el teléfono de Sofía aún no ha sido encontrado.
Gustavo Rapuzzi, jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo, confirmó que un auto secuestrado quedó registrado en cámaras cercanas a la casa de la joven, y una prueba de luminol realizada en el baúl reveló manchas de sangre que serán analizadas, según consignó el medio Telefé de Rosario.
Otra prueba a evaluar incluye una campera con manchas, hallada en la casa de la madre del principal sospechoso. Aunque aún no se confirma si la prenda pertenece a Sofía, se investigará si las manchas son de sangre humana para compararlas con muestras de familiares.
Rapuzzi aclaró que aún no se ha determinado el lugar del crimen, pero sospechan que no ocurrió en la casa de Yrigoyen al 2700, donde fue encontrada la campera. Por su parte, el taller donde hallaron el vehículo está en una zona con denuncias de narcomenudeo, lo que complica el panorama de la investigación en curso.
Finalizó la autopsia al cuerpo de Sofía Delgado: los resultados
La autopsia realizada al cuerpo de Sofía Delgado indicó que la causa de su fallecimiento podría haber sido por asfixia mecánica. Aunque este dato aún está pendiente de confirmación a través de otros estudios forenses, se considera un avance importante en la investigación.
El procedimiento se llevó a cabo bajo el protocolo de femicidio, con la preservación de muestras para análisis anatomopatológicos. El cuerpo de Sofía fue encontrado el viernes, en un avanzado estado de descomposición, envuelto en un aislante térmico.
Sofía había sido vista por última vez el miércoles 30 de octubre, cuando salió de su casa en San Lorenzo alrededor de las 23 horas para ir al kiosco, pero nunca regresó. La abogada de la familia, Noelia Borletto, destacó que la joven no llevaba documentos ni pertenencias, lo que sugiere que no tenía la intención de irse.
Un dato importante es que Sofía había enviado un mensaje a su pareja, Lázaro Romero, antes de que su celular dejara de funcionar. Sin embargo, tras declarar y corroborar su coartada, el fiscal descartó cualquier vinculación de Romero con la desaparición.