Según el documento forense, la muerte estaría vinculada con una intoxicación medicamentosa combinada por fentanilo, midazolam y ketamina. Pero el dato que provocó el principal giro en la causa fue todavía más contundente: los especialistas establecieron que la manera de muerte tendría características compatibles con un homicidio.
La investigación continúa abierta y ahora busca determinar con precisión qué ocurrió durante los minutos previos a la muerte de García, quién administró los medicamentos y bajo qué circunstancias se produjo la combinación de sustancias.
El informe forense que modificó la investigación
Uno de los puntos centrales de la causa es el contenido del informe elaborado a partir de los estudios realizados sobre el cuerpo de la víctima.
De acuerdo con las conclusiones difundidas sobre el expediente, los forenses determinaron como causa del fallecimiento una presunta intoxicación medicamentosa combinada en la que estuvieron involucrados tres fármacos: fentanilo, midazolam y ketamina.
Se trata de un dato determinante para reconstruir lo sucedido durante la sesión de tatuaje, debido a que los medicamentos habrían sido utilizados en el contexto de un procedimiento destinado a controlar el dolor que García manifestaba mientras se realizaba el tatuaje.
Pero el informe no se limitó a señalar las sustancias relacionadas con el fallecimiento.
Los especialistas también hicieron una consideración respecto de la manera de muerte, que habría sido determinada como violenta y bajo la figura de homicidio.
A partir de esa conclusión, la investigación dejó atrás el escenario inicial en el que se analizaba el fallecimiento sin una hipótesis criminal definida y comenzó a avanzar bajo una perspectiva diferente.
La Fiscalía General de la Nación pasó así a investigar el episodio como un posible homicidio doloso, una modificación que abre nuevos interrogantes sobre las circunstancias en las que se suministraron los medicamentos.
El objetivo de los investigadores será establecer si hubo una conducta intencional, quién tomó las decisiones relacionadas con la administración de las sustancias y si la persona que las suministró contaba con los conocimientos y las condiciones necesarias para hacerlo.
Yenifer se realizaba un tatuaje en la espalda
La tarde que terminó con la muerte de García había comenzado como una actividad que, en principio, no parecía representar una situación extraordinaria.
La mujer se encontraba en su vivienda realizando la que sería su cuarta sesión para completar un tatuaje ubicado en la espalda.
Según la reconstrucción incorporada a la investigación, durante el procedimiento la mujer habría expresado que sentía dolor. La molestia no era algo completamente nuevo, ya que se trataba de una zona en la que el trabajo del tatuaje ya había requerido varias sesiones.
En ese contexto apareció la posibilidad de utilizar algún tipo de anestesia o medicación para disminuir el dolor.
De acuerdo con la información del caso, una amiga de García habría recomendado a un conocido que podía suministrarle anestesia durante la sesión.
La mujer habría aceptado la propuesta.
Así, el hombre señalado en la investigación se presentó en la vivienda durante la jornada del 15 de agosto para administrar los medicamentos mientras avanzaba el tatuaje.
La situación, sin embargo, tomó otro rumbo cuando el procedimiento continuó y García habría vuelto a manifestar molestias.
La segunda dosis de medicamentos
Uno de los elementos que los investigadores deberán reconstruir con mayor precisión es el momento en el que se administraron las distintas sustancias.
Según la información incorporada al caso, García recibió medicamentos por vía intravenosa mientras se realizaba el tatuaje.
La intención habría sido disminuir el dolor que estaba experimentando durante la sesión.
Pero, pese a esa primera administración, la mujer habría continuado sintiendo molestias. En ese contexto se produjo una segunda dosis de medicamentos.
Ese punto resulta particularmente importante para la investigación debido a que el informe forense posteriormente relacionó el fallecimiento con una combinación de fentanilo, midazolam y ketamina.
Ahora los investigadores deberán establecer las cantidades utilizadas, los intervalos entre cada administración y las circunstancias concretas en las que fueron suministradas.
También será relevante determinar quién tenía acceso a los medicamentos, de dónde provenían y cuáles eran los conocimientos de la persona encargada de administrarlos.
La secuencia de esos acontecimientos podría resultar fundamental para determinar las responsabilidades penales que eventualmente correspondan.
El llamado que recibió el esposo de Yenifer
Mientras la situación se desarrollaba dentro de la vivienda, el esposo de García no estaba presente en el lugar.
En un determinado momento recibió una llamada inesperada en la que le comunicaron que su mujer estaba atravesando un presunto preinfarto.
La información generó preocupación y motivó su rápido traslado hasta la vivienda donde se encontraba Yenifer.
Cuando llegó, se encontró con una escena completamente diferente de la que esperaba.
El personal de atención prehospitalaria ya estaba realizando maniobras de reanimación sobre la mujer.
Los profesionales intentaban revertir la situación y recuperar sus signos vitales, pero los esfuerzos no tuvieron el resultado esperado.
Finalmente, García murió en el lugar.
La escena marcó el comienzo de una investigación que, con el paso de las semanas, fue incorporando nuevos elementos y que ahora tiene una hipótesis criminal mucho más definida.
Una muerte que inicialmente debía ser investigada
Cuando una persona muere de manera repentina en circunstancias poco claras, una de las primeras tareas de las autoridades consiste en determinar qué sucedió y cuál fue la causa del fallecimiento.
En el caso de García, las primeras circunstancias conocidas estaban relacionadas con una descompensación ocurrida durante una sesión de tatuaje y con la administración de medicamentos para controlar el dolor.
Sin embargo, los estudios posteriores permitieron incorporar información que modificó la interpretación del episodio.
El informe forense se convirtió así en una pieza central del expediente.
La identificación de una intoxicación medicamentosa combinada y la conclusión respecto de la manera de muerte provocaron un giro en la causa.
A partir de entonces, los investigadores ya no solamente buscan explicar por qué la mujer sufrió una descompensación, sino también establecer si detrás de esa muerte existió una conducta deliberada o algún tipo de responsabilidad penal.
Qué medicamentos aparecen en el expediente
El informe forense mencionado en la investigación señala tres sustancias: fentanilo, midazolam y ketamina.
Cada una de ellas tiene características y usos médicos específicos, por lo que su presencia conjunta se convirtió en uno de los aspectos que los investigadores deberán analizar en profundidad.
El fentanilo es un potente analgésico opioide utilizado en contextos médicos determinados. El midazolam, por su parte, pertenece al grupo de las benzodiacepinas y puede utilizarse como sedante. La ketamina también tiene aplicaciones médicas y anestésicas.
La investigación no solamente deberá establecer la presencia de estas sustancias, sino también cómo fueron administradas, en qué cantidades y bajo qué condiciones.
Ese análisis resulta especialmente importante porque el informe no atribuye el fallecimiento a una única sustancia aislada, sino a una intoxicación medicamentosa combinada.
Por ese motivo, los investigadores deberán reconstruir la totalidad del procedimiento para determinar qué ocurrió desde el momento en que García comenzó a sentir dolor hasta el instante en que sufrió la descompensación.
Las preguntas que todavía intenta responder la Justicia
A pesar del avance de la causa, todavía quedan numerosos interrogantes por resolver.
Uno de ellos está relacionado con la persona que administró los medicamentos. La Justicia deberá determinar cuál era su formación, qué conocimientos tenía sobre anestesia y si estaba habilitado para realizar un procedimiento de esas características.
También deberá establecerse de dónde fueron obtenidos los fármacos que aparecen mencionados en el informe forense.
Otro aspecto importante será reconstruir con exactitud la secuencia temporal.
Los investigadores deberán determinar cuándo se produjo la primera administración, cuánto tiempo después se aplicó la segunda dosis y cuánto transcurrió hasta que García comenzó a presentar los síntomas que terminaron desencadenando la emergencia.
La información aportada por las personas que se encontraban en la vivienda también puede ser fundamental para completar esa reconstrucción.
La hipótesis de homicidio abre una nueva etapa
La conclusión de los forenses respecto de la manera de muerte representa un cambio significativo para el expediente.
La investigación pasó a considerar un posible homicidio doloso, lo que implica analizar los hechos desde una perspectiva criminal y no únicamente médica.
Esto no significa, por sí mismo, que todas las responsabilidades estén determinadas. La Justicia deberá reunir pruebas que permitan establecer qué ocurrió, quiénes participaron y cuál fue la intención detrás de las acciones que llevaron a la muerte de García.
La diferencia entre una administración negligente, una conducta imprudente y una acción deliberada puede tener consecuencias jurídicas completamente diferentes.
Por eso, cada elemento del procedimiento será sometido a análisis.
Los testimonios, los medicamentos encontrados, los registros médicos, las comunicaciones y los resultados de las pericias pueden convertirse en piezas relevantes para establecer cómo se desarrollaron los hechos.
Una investigación que continúa abierta
La muerte de Yenifer García, de 33 años, dejó de ser analizada únicamente como una descompensación ocurrida durante un tatuaje.
El informe forense introdujo una nueva dimensión en el caso al señalar una intoxicación medicamentosa combinada por fentanilo, midazolam y ketamina y establecer una manera de muerte compatible con un homicidio.
Ahora la Fiscalía deberá avanzar para determinar cómo se produjo esa combinación, quién suministró las sustancias y cuáles fueron las circunstancias que rodearon la administración de las dosis.
El episodio del 15 de agosto, que comenzó durante una sesión de tatuaje en una vivienda particular, terminó con la intervención del personal de emergencia y la muerte de García.
La investigación continúa abierta y el principal objetivo de la Justicia será reconstruir minuto a minuto lo ocurrido antes de que la mujer perdiera la vida.
El giro introducido por el informe forense convierte a los medicamentos administrados durante aquella sesión en una de las principales claves del expediente y coloca bajo análisis cada una de las decisiones tomadas durante los momentos previos a la tragedia.