POLICIALES

Tenía 33 años, fue a hacerse un tatuaje y le pasó lo peor: qué se sabe de Yenifer García

La muerte de Yenifer García, una mujer de 33 años, generó una investigación judicial en Bogotá luego de que falleciera mientras se realizaba un tatuaje en su propia vivienda. El episodio ocurrió el 15 de agosto en la localidad de Rafael Uribe Uribe, cuando la víctima atravesaba una nueva etapa del procedimiento que se había iniciado previamente.

Tenía 33 años

Tenía 33 años, fue a hacerse un tatuaje y le pasó lo peor: qué se sabe de Yenifer García

La muerte de Yenifer García, una mujer de 33 años, generó una investigación judicial en Bogotá luego de que falleciera mientras se realizaba un tatuaje en su propia vivienda. El episodio ocurrió el 15 de agosto en la localidad de Rafael Uribe Uribe, cuando la víctima atravesaba una nueva etapa del procedimiento que se había iniciado previamente.

Lo que comenzó como una sesión de tatuaje terminó de manera inesperada y derivó en una investigación por la intervención de medicamentos que, según la necropsia realizada por Medicina Legal, tuvieron un papel determinante en el fallecimiento.

El estudio forense estableció como causa de muerte una intoxicación medicamentosa combinada. En las muestras analizadas fueron identificadas distintas sustancias, entre ellas fentanilo, ketamina y midazolam, además de metabolitos asociados a algunos de estos medicamentos.

El caso tomó una dimensión todavía más compleja porque el informe clasificó la manera de muerte como violenta, en contexto de homicidio. La investigación busca establecer con precisión quién administró los medicamentos, bajo qué circunstancias fueron suministrados y qué ocurrió durante los minutos posteriores.

Una sesión de tatuaje que terminó en tragedia

Según la información incorporada a la investigación, Yenifer García se encontraba en la cuarta sesión de un tatuaje que se estaba realizando en la espalda. El procedimiento tenía lugar dentro de su vivienda, ubicada en la localidad bogotana de Rafael Uribe Uribe.

La mujer habría comenzado a sentir un dolor importante durante la sesión. En ese contexto, habría recurrido a un hombre señalado como presunto auxiliar de enfermería, quien habría llegado al domicilio para suministrarle medicamentos con el objetivo de que pudiera tolerar mejor el procedimiento.

De acuerdo con el relato incorporado a la investigación, la sesión comenzó aproximadamente a las 9 de la mañana. Cerca de media hora después habría arribado el hombre que posteriormente quedó vinculado a la investigación por la administración de los fármacos.

El dato adquiere especial relevancia a partir de los resultados toxicológicos. Medicina Legal encontró en el organismo de García una combinación de sustancias capaces de producir una depresión importante del sistema nervioso central.

La situación se habría agravado rápidamente. Según el relato aportado por el esposo, aproximadamente 20 minutos después de la administración de los medicamentos, la mujer dejó de responder.

A partir de ese momento, la escena cambió por completo. Sus hijas realizaron un llamado a los servicios de emergencia para solicitar asistencia médica.

Qué sustancias encontraron en el cuerpo de Yenifer García

Uno de los principales elementos que aportó la necropsia fue la identificación de fentanilo, ketamina y midazolam.

Se trata de sustancias con efectos diferentes, pero que pueden tener consecuencias importantes sobre el organismo cuando se utilizan de manera conjunta. El informe forense remarcó que sus efectos pueden variar dependiendo de distintos factores, entre ellos la dosis administrada, la concentración alcanzada, la vía utilizada y las características particulares de cada persona.

También resulta relevante la interacción que puede producirse entre distintos medicamentos. En determinadas circunstancias, la combinación de sustancias que deprimen el sistema nervioso central puede aumentar considerablemente el riesgo de alteraciones de la respiración y del funcionamiento cardiovascular.

La presencia de esos compuestos permitió a los especialistas establecer que la muerte estaba vinculada con una intoxicación medicamentosa combinada.

Sin embargo, la determinación de la causa médica del fallecimiento no cerró la investigación. Por el contrario, abrió nuevos interrogantes sobre la forma en que fueron administrados los medicamentos y sobre las personas que se encontraban presentes durante el procedimiento.

Las marcas que dejó la necropsia en el cuerpo

La autopsia también aportó información sobre las condiciones en las que se encontraba el cuerpo cuando fue examinado por los especialistas.

Los peritos no identificaron lesiones externas o internas que, por sí solas, pudieran explicar la muerte. No obstante, sí encontraron diferentes signos compatibles con un cuadro de falta de oxígeno y alteraciones producidas durante el proceso que terminó con el fallecimiento.

Entre los hallazgos llamó particularmente la atención una coloración violácea en el rostro, el cuello y la parte superior del tórax.

Además, los especialistas detectaron un hematoma ubicado en la cara interna del codo derecho. En esa zona también encontraron signos compatibles con una punción venosa, un dato que adquiere especial importancia debido a la versión sobre la administración intravenosa de los medicamentos.

La necropsia describió asimismo alteraciones en los pulmones. Los órganos presentaban un aumento de tamaño y, durante el examen, liberaron líquido espumoso rojizo.

Los especialistas también registraron signos de congestión en diferentes órganos y evidencias relacionadas con una marcada falta de oxígeno.

El corazón, en cambio, no presentó alteraciones visibles relevantes, mientras que el cerebro mantuvo su estructura general, aunque los peritos observaron palidez y congestión de los vasos.

Todos estos elementos fueron considerados conjuntamente con los resultados de los análisis toxicológicos para determinar la causa de muerte.

El momento en que García dejó de responder

La reconstrucción de los minutos previos al fallecimiento se convirtió en una pieza central de la investigación.

De acuerdo con la declaración del esposo, Yenifer García comenzó la sesión de tatuaje alrededor de las 9 de la mañana. El procedimiento avanzaba cuando la mujer habría comenzado a experimentar dificultades relacionadas con el dolor.

Aproximadamente 30 minutos después llegó el hombre señalado como quien habría suministrado los medicamentos.

Según el relato, la administración se habría realizado por vía intravenosa. Poco después, el estado de García comenzó a deteriorarse.

El tiempo transcurrido entre la aplicación de las sustancias y la pérdida de respuesta constituye uno de los aspectos que deberán ser analizados en conjunto con la evidencia médica y toxicológica.

Aproximadamente 20 minutos después, la mujer dejó de responder. Ante esa situación, sus hijas pidieron ayuda y se comunicaron con los servicios de emergencia.

La familia intentó obtener asistencia médica mientras se desarrollaba una situación que, hasta ese momento, había comenzado como un procedimiento estético realizado dentro del domicilio.

Una jeringa encontrada en el baño

Otro de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de una jeringa en el baño de la vivienda.

Según el testimonio del esposo, fue una de sus hijas quien encontró el elemento y lo reportó durante los momentos posteriores al episodio.

El objeto podría adquirir relevancia dentro de la investigación porque el informe forense detectó en el cuerpo de García una marca compatible con una punción venosa y porque la versión aportada por la familia sostiene que los medicamentos habrían sido suministrados mediante una vía intravenosa.

Sin embargo, el significado definitivo de la jeringa deberá establecerse a partir de los análisis y del resto de la evidencia recopilada por las autoridades.

En una investigación de estas características, la existencia de un elemento aislado no permite por sí misma reconstruir toda la secuencia. Los investigadores deben determinar si existe una correspondencia entre los objetos encontrados, las sustancias identificadas en el cuerpo y las declaraciones de quienes estuvieron presentes.

La demora de la ambulancia, otro elemento bajo análisis

El relato del esposo también incluyó un dato referido a la respuesta de los servicios de emergencia.

Según su declaración, la ambulancia habría tardado alrededor de 40 minutos en llegar después del llamado realizado por la familia.

Ese lapso forma parte de las circunstancias que deberán ser establecidas con precisión dentro de la investigación. Las autoridades buscan reconstruir minuto a minuto qué sucedió desde el comienzo de la sesión de tatuaje hasta la llegada de la asistencia médica.

Determinar los tiempos resulta particularmente importante en un caso en el que, según la necropsia, la intoxicación involucró medicamentos capaces de comprometer funciones esenciales como la respiración y el funcionamiento cardiovascular.

De todos modos, la existencia de una demora en la llegada de una ambulancia no modifica por sí misma la conclusión de Medicina Legal respecto de la causa de muerte. La necropsia estableció la intoxicación medicamentosa combinada como el mecanismo relacionado con el fallecimiento.

Qué implica la combinación de fentanilo, ketamina y midazolam

El resultado toxicológico fue uno de los aspectos más relevantes del informe.

El fentanilo es un opioide potente que puede producir depresión respiratoria, mientras que la ketamina posee efectos anestésicos y el midazolam pertenece al grupo de las benzodiacepinas y puede generar sedación.

El riesgo puede aumentar cuando se combinan sustancias con efectos depresores sobre el sistema nervioso central. La intensidad de esos efectos no depende exclusivamente de la presencia de una determinada sustancia, sino también de factores como la cantidad administrada, la concentración alcanzada en el organismo, la vía de ingreso y la interacción entre los medicamentos.

Por ese motivo, el informe forense no se limitó a enumerar los compuestos encontrados. También puso el foco en las circunstancias que pueden modificar sus efectos.

En el caso de García, esa combinación fue considerada determinante para explicar el fallecimiento.

La investigación fue calificada como una muerte violenta

Uno de los puntos más delicados del expediente es la clasificación de la manera de muerte.

Medicina Legal estableció que se trató de una muerte violenta en contexto de homicidio. Esto significa que el fallecimiento no fue considerado un evento natural ni simplemente accidental dentro de la clasificación médico-legal utilizada para el caso.

La determinación no implica, por sí sola, que todos los interrogantes sobre las responsabilidades individuales hayan quedado resueltos. La Justicia deberá establecer qué participación tuvo cada una de las personas involucradas y cuáles fueron las circunstancias exactas en las que se produjo la administración de los medicamentos.

La investigación deberá combinar los resultados de la autopsia, los análisis toxicológicos, las declaraciones de los testigos, los objetos encontrados en la vivienda y las actuaciones realizadas por los investigadores.

Qué ocurrió con las personas que estaban en el lugar

Mientras avanzaba la investigación, el CTI realizó una inspección del cuerpo y de la escena para recopilar elementos que pudieran ayudar a reconstruir los acontecimientos.

Las personas que habían sido retenidas en el lugar posteriormente recuperaron la libertad, mientras las autoridades continuaron trabajando para determinar las responsabilidades correspondientes.

La liberación de esas personas no significa necesariamente que el caso haya quedado cerrado ni que la investigación haya descartado todas las hipótesis. El proceso judicial puede continuar con nuevas pruebas, testimonios y peritajes.

En este tipo de investigaciones, la reconstrucción de los hechos suele depender de la comparación entre diferentes fuentes de evidencia. Por eso, los resultados de Medicina Legal representan una pieza central, pero deben ser integrados con el resto del expediente.

Una muerte que todavía deja preguntas abiertas

El caso de Yenifer García comenzó con una actividad que, en principio, parecía rutinaria: una nueva sesión de un tatuaje que la mujer se realizaba en su propia casa.

Sin embargo, el dolor durante el procedimiento habría llevado a la intervención de una persona que, según la investigación, suministró medicamentos. Minutos después, García dejó de responder.

La necropsia permitió determinar posteriormente que en su organismo había fentanilo, ketamina y midazolam, una combinación que los especialistas relacionaron con una intoxicación medicamentosa capaz de afectar gravemente funciones vitales.

A esto se sumaron otros indicios: una marca compatible con una punción intravenosa, una jeringa encontrada en el baño, signos de falta de oxígeno y alteraciones pulmonares.

La Justicia deberá ahora reconstruir cómo se administraron las sustancias, quién las proporcionó, qué cantidades fueron utilizadas y qué ocurrió exactamente durante los minutos posteriores.

La muerte de García dejó así una investigación abierta en Bogotá, con una conclusión forense contundente sobre la causa del fallecimiento, pero con distintos interrogantes pendientes sobre las circunstancias y las eventuales responsabilidades penales.

En pocas palabras

  • Intoxicación medicamentosa: Feyenifer García, de 33 años, falleció tras una sesión de tatuaje en Bogotá por una combinación de fentanilo, ketamina y midazolam.
  • Investigación en curso: Medicina Legal clasificó la muerte como violenta, en contexto de homicidio, y se busca determinar quién administró los medicamentos.
  • Hallazgos forenses: Se encontraron signos de punción venosa, alteraciones pulmonares y una jeringa en la vivienda, además de una posible demora en la llegada de la ambulancia.
Resumen generado por Thinkindot AI