Pablo Ventura, el último detenido por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell fue liberado. La fiscal Verónica Zamboni no pudo ubicarlo en el lugar del asesinato a pesar de que había sido señalado por los diez rugbiers que participaron en la golpiza. Tras abandonar la dependencia policial, el joven remero evitó realizar declaraciones.










