“Nos prometieron una internación domiciliaria que nunca sucedió. No hubo ambulancia ni enfermeros", afirmó al apuntar nuevamente contra los médicos. Y observó: “Nos prometieron enfermeras 24 horas, gente que estuviera ahí para tomarle la presión y darle las pastillas. También acompañantes terapéuticos, una ambulancia y aparatología que la daba la prepaga. Eso nunca pasó”.
Sobre Luque, Dalma dijo que él “nunca le cerró”. “Pero era su médico de cabecera y nunca pensé que no fuera a decidir lo mejor para mi papá”, declaró. “Él y su hermano habían estado involucrados en la muerte de una persona en año nuevo. A Gianinna y a mí no nos cerraba. Yo tenía mis dudas, pero por supuesto nosotras no teníamos mucha injerencia. Podíamos decir lo que nos parecía, pero no decidíamos nada”, abundó.
El llanto al hablar de Maradona y el día de su muerte
Dalma Maradona se quebró al recordar la relación con su papá: “A diferencia de lo que mucha gente pueda pensar, era un papá muy presente. Yo compartí toda mi infancia y adolescencia con él, con vaivenes, siempre fue muy amoroso tanto con Gianinna como conmigo".
Además, recordó cómo encontró el cuerpo de su papá el día de su fallecimiento: “Lo vi muy hinchado. Estaba tapado con una sábana, pero igual se podía ver que estaba muy hinchado. Yo me tiro encima cuando entro porque pensaba que se iba a despertar de alguna manera o algo, pero estaba muy hinchado. Tenía las manos muy hinchadas, la panza, el cuerpo, todo”.
“Yo llego con mi mamá porque Gianinna nos llama diciendo que él no se sentía bien y que lo estaban reanimando. En el medio del camino nos llama Gianinna porque ella creía que papá ya no estaba bien. Y obviamente cuando llegué no había nadie, la vi a Gianinna y entré a la habitación”, agregó sobre cómo se enteró del fallecimiento.
“Cuando nos dijeron que estuvo agonizando y que nadie le ofreció ayuda, fue muy doloroso. Tengo la tranquilidad de saber que hice todo lo que tenía a mi alcance. Nunca pensé que este fuera a ser el desenlace”, lamentó.