Carlos Ezequiel Guazzora, el periodista militante, que permanece prófugo desde hace casi dos meses, acusado de abuso sexual contra una menor de edad, recibió el rechazo de un pedido de exención de prisión por parte de la Cámara de Casación porteña.

Ezequiel Guazzora lleva casi dos meses prófugo. (Foto: archivo)
Carlos Ezequiel Guazzora, el periodista militante, que permanece prófugo desde hace casi dos meses, acusado de abuso sexual contra una menor de edad, recibió el rechazo de un pedido de exención de prisión por parte de la Cámara de Casación porteña.
El tribunal tampoco aceptó tener como defensor de Guazzora al penalista Adrián Albor y supeditó esa designación a que el periodista “se ponga a derecho”.
“Guazzora omitió presentarse en los comicios de las PASO para evitar su detención, contaría con recursos para mantenerse oculto y registra una orden de captura”, sostuvo el máximo tribunal y bajo este argumento rechazó su exención de prisión.
Desde su situación de rebeldía y a través de su abogado, Guazzora hizo llegar al Poder Judicial una nota en la que les anuncia a los jueces: “Corren el riesgo de que me mantenga en esta situación durante todo el plazo de prescripción”.
En tanto, el juez de instrucción Santiago Bignone dictó el 14 de agosto pasado la orden de detención en una causa en la que Guazzora está acusado de haber pactado con la madre de una niña de 15 años a cambio de dinero una relación sexual.
En el escrito con su firma presentado ante el juez Bignone, Guazzora le dijo: “Es una situación paradojal. Sé que nunca tuve relaciones sexuales con ninguna persona menor de edad, mucho menos por precio y mucho menos aun pactándolo con la madre de esa supuesta persona".
Los jueces Pablo Jantus y Gustavo Bruzzone resolvieron, además, que “el imputado podrá presentar su letrado defensor cuando se encuentre a derecho y ello no impide que pueda solicitar, tal como sucedió, su exención de prisión”.
Según la descripción que surge del expediente, el periodista “habría pactado un precio con la madre de una menor para que le permita acceder carnalmente a ésta contra su voluntad en su domicilio”.
“A tal fin, la joven habría concurrido a su vivienda con su progenitora, donde habían colocado alguna sustancia en su bebida que la dejó adormilada, y así perpetrado el abuso mientras la madre consumía los estupefacientes que le habría provisto el encausado”, añade la imputación.
El tribunal subrayó “la vulnerabilidad de la víctima y el miedo que su hermana experimentaría al haberse enterado de lo ocurrido, en tanto es necesario preservar tanto la posibilidad de que eventualmente preste testimonio en juicio como su integridad física”.