Luego de que fuera filmada por las cámaras de seguridad en una violenta entradera a una jubilada en Monte Grande, una integrante de la comunidad gitana fue detenida en Monte Grande. La mujer fue apresada en el barrio porteño de Villa Lugano.
La sospechosa fue apresada en Villa Lugano, luego de que la justicia la identificara por los videos del hecho ocurrido semanas atrás.
Luego de que fuera filmada por las cámaras de seguridad en una violenta entradera a una jubilada en Monte Grande, una integrante de la comunidad gitana fue detenida en Monte Grande. La mujer fue apresada en el barrio porteño de Villa Lugano.
La atacante, identificada como Susana Miguel, fue detenida tras una investigación conjunta de PFA y PBA por “robo agravado y lesiones leves” que derivó en siete allanamientos, según pudo averiguar Infobae.
La detenida, de 55 años, pertenecería a la comunidad gitana, por lo que su estilo de vida nómade dificultó las tareas de localización. Sin embargo, se logró establecer siete objetivos en la Ciudad de Buenos Aires (CABA). La detención se ejecutó en una de las direcciones, en la calle Armenia al 2000.
En todos los sitios se secuestraron teléfonos celulares,15 en total, y, en uno de ellos, las mismas prendas que usaba el día del ataque. Tras analizar las cámaras de seguridad, los oficiales identificaron a Miguel, quien actuó junto a un cómplice aún no identificado. La mujer tenía un pedido de captura vigente en CABA por otro robo.
Participaron del operativo la Policía de la PFA y la DDI de Lomas de Zamora. Interviene la UFI N°2 de Esteban Echeverría, a cargo de la fiscal María Paula Segade. El caso se remonta al pasado 10 de junio, cuando una vecina de la localidad de Monte Grande, partido bonaerense de Esteban Echeverría, fue víctima de una violenta entradera.
Una pareja de delincuentes ingresó a su casa y la redujo a golpes para robarle sus pertenencias. En medio de la desesperación, la dueña de casa alcanzó a gritar “socorro” en reiteradas oportunidades, mientras sus dos perras ladraban incansablemente, y los asaltantes escaparon de la finca sin cometer el ilícito.
El hecho ocurrió pasadas las 14.25 en una casa ubicada en Intendente Italiani y Coronel Dorrego, a tan solo dos cuadras de la Municipalidad de Esteban Echeverría y a tres de la Comisaría 1a de Esteban Echeverría de la Policía Bonaerense.
Según pudo saber este medio, la víctima atendió a la pareja y les permitió ingresar a su casa tras ser engañada mediante la modalidad del “cuento del tío”; no imaginaba que su decisión derivaría en una pesadilla que duró apenas tres minutos, pero que para la víctima fue un calvario de horas.
En el video del hecho se observa que la asaltante que ingresó a la vivienda junto a su víctima lucía un vestido de colores azul y blanco, tenía el pelo recogido y llevaba una cartera negra colgada de su hombro izquierdo. “Yo estoy embarazada”, se escucha que le alcanza a decir a la dueña de casa, mientras forcejeaba con ella para quitarle las llaves de sus manos.
Durante los allanamientos, los oficiales encontraron las mismas prendas que vestía la atacante el día de la entradera.
En su intento por resistirse al robo, la vecina apeló a toda su fuerza para evitar que la delincuente lograra su cometido y le permitiera el ingreso a su pareja y cómplice. “Soltala, soltala, dame la llave”, le exigía la ladrona una y otra vez a la propietaria, mientras la mantenía reducida sobre una silla del comedor.
Al notar que la señora no se daba por vencida, la sospechosa pidió ayuda a los gritos para que su cómplice -no se descarta que hubiera más involucrados en el hecho- ingresara a auxiliarla.
“Salí de acá. ¡Socorro, socorro!“, logró exclamar la víctima en medio del forcejeo con la asaltante, que continuaba pidiendo ayuda para conseguir las llaves de casa. ”Abrime, abrime que me voy", insistía. Impotente, en la grabación se observa cómo le pegó un cachetazo en el rostro a la vecina, que se encontraba indefensa.
Al cabo de un minuto y medio, un segundo delincuente pudo ingresar a la vivienda, le arrebató las llaves a la dueña de casa y la trasladó a otro ambiente. Le exigió que le entregara dinero, pero los gritos de la víctima ahuyentaron a los asaltantes, que finalmente desistieron y escaparon del lugar.
“Mi mamá está bastante dolorida. Le golpearon el ojo, le duele el cuello porque la trataron de acogotar, tiene una mano hinchada y se le aflojó un diente”, detalló Adrián, tras el ataque.