La secuencia fue tan rápida como letal. El conductor de la Fiat Toro logró maniobrar a tiempo y esquivar al peatón, pero el Toyota Etios que venía detrás no alcanzó a frenar ni desviar el vehículo, por lo que impactó de lleno contra Cartes.
El joven fue trasladado de inmediato al hospital de Centenario, donde recibió los primeros auxilios. Sin embargo, los politraumatismos severos derivados del impacto provocaron su muerte pocas horas después. Al no portar ningún tipo de identificación, las autoridades médicas y policiales no pudieron reconocerlo de inmediato.
Fue recién tras la autopsia y el cruce de datos con registros hospitalarios que se pudo confirmar que se trataba de Oscar Jesús Cartes, paciente del área de salud mental del Hospital Regional de Neuquén. Desde la institución indicaron que Cartes tenía autorizadas salidas libres, algo que había sido dispuesto como parte de su tratamiento médico.
El caso ya se encuentra bajo investigación. El Ministerio Público Fiscal intervino de inmediato, y la fiscal Lucrecia Sola tomó el mando de la causa. Según explicó el subcomisario Jorquera, “se dio intervención al personal de Accidentología Vial y se realizaron pruebas de alcoholemia a la conductora del Toyota Etios, además de notificarla sobre el inicio de actuaciones judiciales”.
Las pericias técnicas buscarán establecer con claridad si hubo negligencia por parte de la conductora, si se respetaban los límites de velocidad y si se tomaron todas las precauciones necesarias al circular por un área donde hay paradas de transporte público.
Por el momento, la joven permanece en libertad pero bajo investigación, mientras se aguardan los resultados toxicológicos y el análisis completo del informe accidentológico.
El caso de Oscar Jesús Cartes abrió también interrogantes más profundos. Aunque su muerte fue producto de un accidente vial, su condición de paciente psiquiátrico encendió un debate entre los profesionales del sector salud y actores del sistema judicial: ¿tenía Cartes la contención necesaria para transitar solo por espacios públicos?
Desde el Hospital Regional de Neuquén señalaron que el joven se encontraba en tratamiento y bajo seguimiento clínico, pero que no presentaba factores de riesgo que impidieran las salidas individuales. “Contaba con autorización de egresos transitorios. Estaba estable dentro de su patología y tenía buen vínculo con el equipo terapéutico”, confiaron fuentes del nosocomio.
Sin embargo, el trágico desenlace visibilizó los desafíos que enfrentan personas en situación de vulnerabilidad al circular por la vía pública, en un entorno urbano cada vez más hostil y riesgoso.
La Ruta 7, particularmente el tramo que conecta Centenario con la ciudad de Neuquén, se ha transformado en un corredor de accidentes frecuentes, muchos de ellos con víctimas fatales. La combinación de alta velocidad, múltiples accesos, paradas de colectivos mal señalizadas y falta de pasos peatonales seguros convierten a ese sector en un verdadero punto negro de la seguridad vial.
Vecinos y organizaciones sociales han denunciado en reiteradas ocasiones la falta de infraestructura adecuada para proteger a los peatones. "No hay semáforos, no hay lomos de burro, las paradas están mal ubicadas y nadie controla", sostuvo un vecino de la zona en diálogo con medios locales.
Este nuevo episodio fatal refuerza la necesidad de una intervención urgente por parte de las autoridades provinciales y municipales para replantear el diseño urbano y garantizar condiciones seguras de movilidad para todos los actores del tránsito.
La noticia del fallecimiento de Cartes generó profundo dolor entre el personal del Hospital Regional, donde era conocido por su carácter tranquilo y reservado. Según trascendió, no tenía familiares cercanos en la ciudad, por lo que su cuerpo fue entregado a una organización civil que se encarga de realizar sepulturas dignas para personas sin recursos.
“Lo veíamos a menudo. Caminaba mucho por la zona, saludaba, pedía algo de agua. Era un chico muy respetuoso”, dijo una vecina de Centenario, que aseguró haberlo visto horas antes del accidente.
El caso de Oscar Jesús Cartes deja tras de sí una serie de preguntas que aún no tienen respuestas claras. ¿Fue una combinación desafortunada de factores, o hay responsabilidades concretas que pudieron evitar el desenlace? ¿El sistema de salud está preparado para acompañar a pacientes con patologías mentales en su tránsito cotidiano por la ciudad? ¿Y qué responsabilidad le cabe a quienes deben garantizar rutas seguras y señalización eficiente?
Las próximas semanas serán clave para dilucidar la responsabilidad penal de la conductora, pero también para reflexionar colectivamente sobre los múltiples factores que confluyeron en esta tragedia. La vida de un joven que buscaba caminar su libertad dentro de los márgenes que le ofrecía su tratamiento terminó abruptamente en una ruta que ya ha cobrado demasiadas víctimas.