Los dos policías fueron despertados por los efectivos de Policía Vial y se les solicitó que corrieran el auto de la ruta. Ebrios y entre dormidos, retiraron zigzagueando el auto del asfalto.
El test de alcoholemia agravó aún más la situación: el conductor arrojó un resultado de 1.82 g/l, mientras que el acompañante 1.37. Además, conducían con las luces apagadas y se constató que el vehículo no tenía Verificación Técnica Vehicular.
A los dos efectivos, cuyas iniciales son LG y FIA, se les labraron actas por ambas faltas y ambos fueron desafectados del servicio. También se le retuvo el registro al conductor y se secuestró el vehículo.
Interviene en la causa el Juzgado Provincial de Faltas de la ciudad de Dolores.