"Nosotros le alquilamos un departamento en San Miguel del Monte para alejarlo de esta vida pero ante la frustración de un trabajo que no fue volvió a la localidad de Isidro Casanova a consumir este demonio", detalló.
En ese sentido, agregó: "La pasta base es una analogía teológica con el demonio. El sábado, me presento en la comisaría y con ayuda de la policía encontré a mi hijo en un estado deplorable, comiendo de la basura".
"Yo no puedo entender. Mi hijo se escapó del Hospital Fernández cuando el toxicólogo le ordenó la extracción de sangre. Él cree que yo soy la ley", sostuvo Alejandra.
Y continuó relatando: "´Mama, no puedo más con mi vida´, me dijo mi hijo. Ha venido golpeado, con el ojo moretoneado"